Una niña murió y otras cuatro personas resultaron heridas por obuses sirios que cayeron del lado iraquí de la frontera, informaron fuentes militares y médicas.

El viernes por la noche, hacia las 23:00 horas (20:00 horasGMT), cuatro obuses de mortero disparados desde el territorio sirio aterrizaron del lado iraquí, en Qaim.

Dos obuses alcanzaron zonas inhabitadas, pero los otros dos proyectiles cayeron sobre casas.

Una niña de cuatro años perdió la vida y otras cuatro personas fueron heridas, según el capitán Alí Juwair, del centro de mando de las operaciones militares de la provincia de Anbar, donde se encuentra Qaim.

El doctor Mustafá Chawki del hospital de Qaim confirmó haber recibido los restos mortales de la pequeña y varios heridos.

Qaim es uno de los tres principales puestos fronterizos entre Irak y Siria. Del lado sirio de la frontera, Bukamal es desde hace varias semanas escenario de intensos combates entre las tropas leales al presidente sirio Bashar al Asad y rebeldes del Ejército Sirio Libre (ESL).