Se intensifican las fiscalizaciones en periodo previo a Fiestas Patrias y la Autoridad Aanitaria recorrió junto al SAG, carnicerías de distintos sectores de la ciudad con el fin de garantizar no sólo la salubridad de los productos en venta sino también el cumplimiento de aspectos como rotulado y respaldo de la documentación que certifica la procedencia de la carne.

En este sentido el jefe de la autoridad sanitaria, Nicolás Daroch, dijo que hasta el momento sólo se han encontrado algunas “observaciones” en materia de infraestructura.

El SAG por su parte, revisó el cumplimiento de la Ley de Carne, poniendo particular atención en el origen del producto y la forma en que está a la venta, donde su director regional Alfredo Frölich, afirmó que por ningún motivo se debe comprar carne de origen desconocido o que se esté vendiendo de manera clandestina, porque es probable que estos productos no cuenten con la inspección y certificación sanitaria de un médico veterinario, ni cumpla con otras regulaciones que establece la Ley de la Carne asociadas a la manipulación, mantención de la cadena de frío y, tipificación de los cortes, entre otros, enfatizó.

Los factores a considerar en la inspección, apunta a establecer si el local cuenta con resolución sanitaria vigente, la cual autoriza el funcionamiento del local; que las carnes que se expenden, tengan un origen de matadero autorizado, lo que significa que el proceso se encuentra debidamente inspeccionado por un equipo profesional médico veterinario, y de la forma como lo establece la Norma 62 para la inspección de carnes.

A eso se suman las características organolépticas de las carnes, es decir, olor y aspecto visual, sean las adecuadas para el consumo.

Dentro del mismo ámbito, se realizan fiscalizaciones en rutas y caminos a medios de transporte de ganado, y de transporte de carnes, con el fin de mitigar los riesgos asociados al faenamiento clandestino y al delito de abigeato, ilícitos que aumentan en época de fiestas.

Más del 95 % de la carne que se faena en la Región de Los Lagos se produce bajo procesos de certificación en plantas faenadoras y centros de faenamientos, según los requisitos que establece la Ley de la Carne, y normativas sanitarias y de inocuidad complementarias.