Para muchos de los 70 que se maravillaron con las aventuras de Star Wars, saga creada por George Lucas, la princesa Leia se convirtió tanto en una intrépida heroína como en la protagonista de los sueños de más de algún adolescente.

En 1977, Carrie Fisher tenía 21 años cuando debió encarnar a la joven princesa del planeta Alderaan, papel que le valdría el reconocimiento mundial a pesar que sus posteriores participaciones en cine y televisión no tuvieron la misma repercusión.

A 35 años desde que fuera conocida para siempre como la hija de Darth Vader y hermana de Luke Skywalker, a muchos les sorprende el aspecto actual de la actriz, quien tuvo problemas de adicción a la cocaína y sobrepeso posterior a su éxito en la trilogía de ciencia ficción.

Las imágenes fueron difundidas por Daily Mail y se muestra a Fisher, de 55 años, cargando un buldog entre sus brazos en las cercanías del aeropuerto JFK de Nueva York.

Daily Mail

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