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Comienza el juicio del mayor caso de corrupción en Brasil
Publicado por: Agencia AFP
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La Corte Suprema juzgará desde el jueves a los 38 sospechosos del mayor escándalo de corrupción política en Brasil, que estuvo a punto de tumbar el gobierno del ex mandatario Luiz Inacio Lula da Silva y desnudó a toda una clase dirigente que estará en el banquillo de los acusados.

En el ‘juicio del siglo’ -como lo llama la prensa- el Supremo Tribunal Federal juzgar√° a 38 exministros, exdiputados, empresarios y banqueros involucrados en una presunta red de compra de votos en el Congreso orquestada por el Partido de los Trabajadores (PT, en el gobierno desde hace 10 a√Īos) entre 2002 y 2005.

Conocido como el ‘mensalao’ (gran mesada), el caso inmortaliz√≥ una de las pr√°cticas m√°s enquistadas en la pol√≠tica brasile√Īa: el pago de favores pol√≠ticos.

Los implicados -todos libres- deber√°n responder por un sofisticado plan para comprar apoyos de la coalici√≥n en el Congreso bajo el primer gobierno de Lula (2003-2007) y saldar cuentas de la campa√Īa electoral de 2002 que lo llev√≥ al poder, seg√ļn la fiscal√≠a.

Fundador y l√≠der del PT, Lula fue excluido de la causa penal y aunque el esc√°ndalo estall√≥ un a√Īo antes de la campa√Īa electoral, consigui√≥ ser reelecto hasta 2010.

Sin embargo su partido, que conserva el poder con Dilma Rousseff, perdió dirigentes históricos y la bandera contra la corrupción que alzó desde su origen. Y el costo podría extenderse a las elecciones municipales de octubre.

Un juicio contra políticos corruptos

El ‘mensalao’ es un juicio a “un gobierno que se inclin√≥ por mecanismos ilegales para mantener su base aliada en el Congreso”, y su resultado ser√° “visto como una se√Īal de castigo o tolerancia” a los pol√≠ticos corruptos, dijo a la AFP Carlos Pereira, profesor de la Fundaci√≥n Getulio Vargas.

“Es una ventana de oportunidad para que Brasil se√Īale de manera cre√≠ble qu√© tipo de sociedad quiere tener: instituciones fuertes, independientes, capaces de castigar a quien se desv√≠a, o si ser√° siempre la sociedad que acomoda intereses”, indic√≥ Pereira, autor de varios art√≠culos sobre el tema.

Los 38 acusados deber√°n responder por peculado, lavado de dinero, corrupci√≥n y fraude, delitos por los que podr√≠an purgar penas de hasta 45 a√Īos de prisi√≥n.

Se espera que las primeras sentencias se conozcan a mediados de setiembre.

El juicio involucra a dirigentes de larga data del PT, incluidos tres ex ministros: José Dirceu (de la Presidencia), Luiz Gushiken (de Comunicación) y Anderson Adauto (de Transportes), y casi una docena de excongresistas de cuatro partidos que conformaron la base aliada de Lula.

El caso estalló en 2005, cuando el entonces diputado aliado Roberto Jefferson, molesto por una mala repartición del poder, reveló a la prensa la existencia de un esquema de corrupción en el PT.

El esquema del “mensalao” funcionaba a trav√©s de un publicista due√Īo de varias empresas, Marcos Valerio de Souza, que logr√≥ contratos para realizar campa√Īas del gobierno.

Los recursos no utilizados en esas campa√Īas eran entregados a parlamentarios o sus asesores, al tiempo que de Souza contra√≠a pr√©stamos con bancos privados y p√ļblicos que iban a parar a los cofres del PT.

“Millones de reales”

No existe un c√°lculo de cu√°nto dinero pudo ser desviado, pero fueron “millones de reales”, seg√ļn la fiscal√≠a.

El extesorero del PT y una de las piezas clave del caso, Delubio Soares, negó el pago de mensualidades a los parlamentarios pero reconoció que pudo incurrir en un delito electoral al no registrar todos los recursos que ingresaban al partido.

Soares -el √ļnico de los procesados que admite alguna responsabilidad, los dem√°s se declaran inocentes- fue expulsado del PT en 2005 y readmitido el a√Īo pasado.

Lula, por su parte, neg√≥ siempre que supiera de la existencia de dicho esquema, se declar√≥ traicionado y ofreci√≥ disculpas p√ļblicas.

“No hubo compra de votos en el Congreso, tampoco hubo pago -ni mensual ni de cualquier t√≠tulo- a parlamentarios para votar a favor del gobierno”, dijo el PT en un comunicado previo al juicio.

El juicio a los dirigentes del PT deja en evidencia las debilidades inherentes al sistema pol√≠tico brasile√Īo, como la financiaci√≥n privada de las campa√Īas y el costo de las alianzas para gobernar, pues ning√ļn partido puede lograr por s√≠ solo mayor√≠a parlamentaria.

“Lula gan√≥ las elecciones, pero para gobernar necesit√≥ armar una coalici√≥n con varios partidos de centro y derecha que lo que necesitaban era dinero para pagar las deudas de la campa√Īa. Y as√≠ se fusionaron los dos problemas”, dijo Carlos Felix de Melo, doctor en Ciencias Pol√≠ticas y profesor de la Universidad Federal de Minas Gerais.

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