Notas
Carta abierta al Se√Īor Presidente: Las lucas no me alcanzan y como muchos, ya no les creemos
Publicado por: Víctor Huidobro
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Quiero transcribirle esta historia, real por cierto, reporteada a una familia trabajadora chilena. Es una carta para la máxima autoridad del país, con el fin de exponer su situación. No piden ayuda, ni tampoco la esperan, sólo es un llamado a la conciencia.

No expongo el nombre de la familia, por respeto a ella. Y así es la historia.

Se√Īor Presidente :

Con todo respeto le quiero exponer mi caso familiar, que s√© que es el mismo que afecta a millones de chilenos, entendiendo de que hay muchos en peores condiciones de vida, lo que es m√°s grave a√ļn, pero mi misi√≥n particular, es velar por el bienestar de mi familia.

Para poder escribirle, he debido usar un medio de comunicación como intermediario, ya que su equipo asesor filtra las cartas, y sé que nunca tendré respuesta a ella.

Agrego que antes de enviársela, he leído la prensa para informarme bien sobre lo que quiero relatarle y no equivocarme.

Soy un guardia de seguridad, gano $190.000 l√≠quidos al mes. Mi se√Īora trabaja como empleada particular o asesora del hogar, como quiera llamarle. Ella gana $ 180.000 al mes, es decir, nuestro ingreso familiar alcanza los $ 370.000. Ambos trabajamos en promedio entre 10 a 12 horas diarias.

Tenemos dos hijos. El mayor tiene 15 a√Īos, pas√≥ a 1¬ļ medio (no dir√© donde por razones que usted comprender√°) en un liceo fiscal. La menor cumple en abril 10 a√Īos, pas√≥ a 5¬™ b√°sico y estudia en el mismo establecimiento. Es cierto, s√≥lo pagamos una matr√≠cula, pero debemos gastar una importante suma en sus √ļtiles escolares en el mes de marzo de cada a√Īo.

Tenemos nuestra casa propia, en la comuna de Puente Alto, que compramos gracias a varios a√Īos de ahorro, pero tuvimos que endeudarnos por 15 a√Īos, por el cual, pagamos un dividendo de $75.000 al mes. Lo lindo de esto, es que disfrutamos de nuestra casa propia y luchamos por no atrasarnos en la cuota de cr√©dito.

Ambos trabajamos en la comuna de √Ďu√Īoa, por lo que son dos pasajes diarios cada uno, es decir, gastamos $2.400, lo que al mes significa un total de $60.000. Los ni√Īos gastan en locomoci√≥n para ir a su colegio $14.000 en el mismo per√≠odo.

En las colaciones de los ni√Īos para su jornada escolar nos significa un costo de $15.000 mensual. Adem√°s dejamos $10.000 para sus gastos de materiales que le piden sus profesores.

El primer sábado de cada mes, como estamos recién pagados, vamos a hacer el pedido al supermercado, donde compramos la mercadería justa para el mes, lo cual nos significa un promedio de $80.000. A ello, le agregamos que todos los fines de semana vamos a la feria y ello nos genera un gasto de $40.000 más.

En los servicios básicos de nuestra casa, pagamos en gas un promedio de $15.000, en agua $12.000, luz $18.000 y telefonía $37.000 que incluye Internet para nuestros hijos, necesaria para su educación y también entretención.

Tenemos un auto peque√Īo, que s√≥lo lo usamos para ir a las compras y cuando salimos a dar un paseo el d√≠a domingo, que es como el √ļnico gusto que nos damos como familia. En el mes, no recorremos m√°s de 150 kil√≥metros en √©l, porque s√≥lo disponemos de $ 10.000 para bencina.

Cargamos los 4 celulares de la familia con una tarjeta de prepago de $3.000 cada una, lo que significa un costo de $12.000 por mes. El celular lo usamos para emergencias y comunicarnos entre nosotros en el día.

Si restamos todos los gastos normales por mes a nuestro ingreso familiar, nos est√° quedando un saldo de $ ‚Äď28.000.

Como ver√° usted Se√Īor Presidente, no nos alcanza el sueldo, para vestirnos, para enfrentar cualquier gasto en medicamentos e incluso ni para una emergencia que nos pudiera suceder.

Es por ello, que hace unos a√Īos, sacamos dos tarjetas de cr√©dito en dos casas comerciales, que no son La Polar. Si bien los cupos no son altos entre ambas, nos sirve para comprarnos ropa cuando es necesario y la ocupamos para farmacia cuando es debido. Y por supuesto, tenemos que hacer de vez en cuando, un avance en efectivo, ya que nos quedamos sin dinero para casos fortuitos.

Esto nos significa que, a pesar de ser una familia ordenada en nuestro presupuesto, caemos en el famoso círculo vicioso de la bicicleta, es decir, trabajamos para pagar las deudas, y a la vez, nos volvemos a endeudar.

Lo que no entiendo Presidente, es cómo podemos vivir en un país en que el 25% o más de nuestros ingresos se nos va en locomoción. Entiendo que para sacarse el pillo, culpan justificadamente al Transantiago, pero pienso que si el costo del combustible fuera más barato y no nos carguen altos impuestos por éste, los medios de transporte serían más económicos.

La luz en Chile es una de las más caras en Sudamérica. El gas, para que decir. Y usted sabe, que si el costo del petróleo sube en forma descabellada, todos los bienes de consumo se van al alza.

Lo peor es que el sistema estatal, nos cataloga como familia de clase media, lo cual es falso porque nuestro ingreso familiar no nos alcanza para vivir tranquilos.

Entonces lo que me decepciona Se√Īor Presidente, es que todos los sectores pol√≠ticos de nuestro pa√≠s, hablan a destajo del ingreso √©tico familiar, que van a luchar por una educaci√≥n de calidad y gratuita, que van a rebajar el impuesto al combustible, que se lo subir√°n a las grandes empresas, etc.

Y como muchos chilenos, ya no les creemos. Porque este cuento que le planteo, es cosa de nunca acabar. Los intereses creados por la mayoría de ustedes, hace díficil lograrlo y como siempre la clase media y baja es la que pierde.

He le√≠do que en los √ļltimos a√Īos, que el cobre genera m√°s recursos de lo que se gasta, y que el sobrante, lo guardan para una emergencia o una crisis econ√≥mica mundial, etc. Me pregunto que si tienen plata ¬Ņpor qu√© no terminan de una vez por todas con el excesivo aumento del costo de la vida, subsidiando por ejemplo, el combustible (me refiero a eliminar los impuestos que se le aplican)?

Y así me nacen cientos de preguntas, que da para muchas lineas.

Lo que me molesta Presidente es que sólo se acuerdan de la gente, para un aprovechamiento político, para una elección o para la tele.

Lo invito a que lea esta carta, que representa la realidad de millones de chilenos y que piense que vivimos gran parte de nuestras vidas acosados por las deudas, por el costo de vida, lo que conlleva a un desgaste sicol√≥gico permanente, y a la vez, a un da√Īo tremendo en la sociedad, ya que la falta de dinero, es un factor importante que llama a la delincuencia a robo, como forma de conseguir dinero.

Y termino estas palabras, insistiendo en que muchos no confiamos en ustedes y en todos los sectores políticos, porque no vemos voluntad ni empatía por solucionar parte de nuestros problemas.

El ejemplo m√°s actual de ello, son los precios de los combustibles, pero en a√Īos, nadie se las juega.

Me despido Se√Īor Presidente, para que lea esta carta y vea, aunque sea por unos minutos, lo que vive mi familia, que grafica a la mayor√≠a de la gente.

Víctor Huidobro es periodista. Vive en Santiago y escribe regularmente en su blog, El Nada Serio. Tiene su cuenta de Twitter en @elnadaserio

URL CORTA: http://rbb.cl/2es6
Tendencias Ahora