La extensión de la crisis en la región de Aysén es una muestra de cómo las demandas del movimiento ciudadano interpretan a una amplia mayoría de los ciudadanos esa zona. Si así no fuera, la movilización habría hecho agua por distintas partes hace rato.

La pregunta es si la política, los partidos, tan necesarios en una democracia, están a tiempo para recuperar una credibilidad perdida. La deuda es gigantesca. Todos los candidatos han prometido avanzar en la descentralización y, en los hechos, sólo han quedado las palabras.

El comentario es de Nibaldo Mosciatti:

http://youtu.be/rncjs8R5clY