Notas
¬ŅPecar de Soberbia?
Publicado por: Margarita Hantke
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

El viernes tuve que entrevistar en el noticiero de la tarde a una de las v√≠ctimas del sacerdote Fernando Karadima, Juan Carlos Cruz. Esto porque el Arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, le hab√≠a dado unas declaraciones al diario La Segunda a prop√≥sito de rumores y denuncias del propio Cruz de que el cura ‚Äď condenado a una vida de ‚Äúoraci√≥n y penitencia‚ÄĚ – estaba saliendo del convento de las Siervas de Jes√ļs y hasta se le hab√≠a visto en las Termas del Coraz√≥n. Monse√Īor Ezzati dijo: ‚ÄúPor supuesto que puede salir. No est√° en la c√°rcel‚ÄĚ.

Cuando sal√≠ del programa, me encontr√© con el mensaje de un amigo indignado, primero, por el trato de ‚Äúusted‚ÄĚ a Juan Carlos Cruz y, segundo, porque la entrevista hab√≠a sido muy dura. Me qued√© pensando y decid√≠ dedicar esta columna a aclarar algunos puntos.

Hay verdades que, por consenso de la comunidad, se consideran ‚Äúabsolutas‚ÄĚ. Por ejemplo, la violaci√≥n a los derechos humanos es un delito universal, que no prescribe y que la sociedad rechaza y castiga porque atenta contra lo m√°s elemental del ser humano. Cuando alguien incurre en esta conducta, no hay quien pueda alegar que su actuar tiene alguna defensa.

Por eso es que caus√≥ tanta sorpresa el homenaje al ex brigadier Krassnoff, porque por mucho que algunos puedan decir que no lo juzgaron con debido proceso y que actu√≥ en un contexto de guerra, la justicia declar√≥ en 23 oportunidades que era culpable de tortura y desaparici√≥n de personas, entre otros delitos. En el caso de Fernando Karadima, es ‚Äúabsoluto‚ÄĚ, seg√ļn la investigaci√≥n vaticana y la de los tribunales civiles, que cometi√≥ abuso sexual contra los querellantes del caso en su contra.

Sin embargo, a√ļn cuando sea verdadero (en los t√©rminos explicados) que estaba entrevistando a una v√≠ctima, mi rol de periodista me exige de todas maneras mantener la distancia. No puedo tomar partido con quien acepto es v√≠ctima porque eso mostrar√≠a s√≥lo un lado de la noticia. De ah√≠ que utilice el ‚Äúpronombre de cortes√≠a‚ÄĚ, usted. Eso me convierte en un puente neutro entre el entrevistado y el p√ļblico que conoce su versi√≥n.

Adem√°s, confrontar al entrevistado con los argumentos de su contraparte permite poner en pr√°ctica el ejercicio de la argumentaci√≥n, es decir, el entrevistado deber√° fundamentar lo que considera valida su punto de vista en oposici√≥n a lo que asevera otro. Por eso fue que le cit√© el fallo vaticano (‚Äú(..)se considera oportuno imponer al inculpado de retirarse a una vida de oraci√≥n y de penitencia, tambi√©n en reparaci√≥n de las v√≠ctimas de sus abusos. Ser√° preocupaci√≥n del Arzobispo de Santiago, de acuerdo con la Congregaci√≥n para la Doctrina de la Fe, evaluar el lugar de residencia, dentro o fuera de la di√≥cesis, de tal modo de evitar absolutamente el contacto con sus ex parroquianos o con miembros de la Uni√≥n Sacerdotal o con personas que se hayan dirigido espiritualmente con √©l‚ÄĚ) y le pregunt√© por qu√© entend√≠a √©l que Karadima estaba condenado a la reclusi√≥n, si en la condena no se menciona nada al respecto.

Tambi√©n parec√≠a importante desprender de 1) su interpretaci√≥n de que corresponde el encierro y de 2) su advertencia de recurrir al Papa si fuere necesario, si la actitud de Ezzati y la respuesta similar de Monse√Īor Contreras (‚Äú(..)La CDF no ha pedido al Arzobispo de Santiago ser el ‘carcelero’ de Karadima‚ÄĚ) no constitu√≠an, entonces, un ‚Äúdesacato‚ÄĚ al fallo de la Santa Sede.

En fin. La entrevista le dio a Juan Carlos Cruz la suficiente tribuna para decir que Ezzati es parte de una red de poder que sigue protegiendo a Karadima, que este √ļltimo debe pagar sus delitos con una reclusi√≥n en un lugar permanente y no transitorio como es hasta ahora, que la Iglesia chilena sigue teniendo demasiados gestos para con este sacerdote y que √©se no es el esp√≠ritu del castigo del Vaticano. Adem√°s, que es peligroso que el cura salga porque lo caracteriza un enorme poder de manipulaci√≥n y porque ha atentado contra ni√Īos. Siempre se le abord√≥ con la debida distancia y mostrando al auditor los argumentos de las 2 partes.

Ahora, que piense que Monse√Īor Ezzati est√° cometiendo un tremendo error al proyectar comunicacionalmente que la Iglesia chilena tiene una actitud de excesiva ‚Äúpiedad‚ÄĚ para con el condenado en desmedro del apoyo que debiera prestar a las v√≠ctimas, es otra cosa. No puede el Arzobispo de Santiago decir un viernes que Karadima es libre de salir y luego el s√°bado ir a visitarlo porque ‚Äúhay que actuar como Jes√ļs, tendiendo la mano‚ÄĚ y esperar que la gente no piense que sigue habiendo una relaci√≥n estrecha entre la instituci√≥n y el cuestionado sacerdote. Es pecar de soberbia. Sobre todo en un contexto donde sigue habiendo sospechas no aclaradas de encubrimiento de sus delitos.

Y eso, de seguro, se lo confrontaría al propio Ezzati como sano ejercicio de la argumentación si tuviera que entrevistarlo.

URL CORTA: http://rbb.cl/1z8w
Tendencias Ahora