La noche del 20 de octubre, la atención se dividía en el público deportivo. Kristel Köbrich nadaba por el oro en los Juegos Panamericanos de Guadalajara y Universidad de Chile visitaba la siempre complicada Río de Janeiro para enfrentar al Flamengo de Ronaldinho, que buscaba su puesto en los cuartos de final de la Sudamericana.

Esa jornada en el “Joao Havelange”, el cuadro azul presentó sus cartas credenciales para llegar al título. 3-0 implacable al final del primer lapso, maciza actuación de conjunto, implacable al momento de atacar y defender. En resumen, un partido casi perfecto para llegar a un 4-0 construido por los goles de José Rojas, Eduardo Vargas y Gustavo Lorenzetti.

El relato es de Juan Ramón Cid:

La revancha fue una fiesta azul en el Nacional. La guinda de la torta fue el golazo de Marcelo Díaz, que consolidó a los azules entre los ocho mejores elencos del torneo.