La psicóloga de la Clínica Cordillera, Pamela Leiva, aseguró que la tensión, el cansancio y la incertidumbre que ha marcado el conflicto estudiantil complican la obtención de acuerdo entre las partes.

Agregó que los estudiantes y el gobierno en conflicto debieran tomarse un tiempo de tranquilidad aunque sea breve, bajar los niveles de confrontación y dialogar, sabiendo que ambos ganan y pierden algo en la negociación, dijo.

La psicóloga Pamela Leiva, precisó que “el nivel de estrés que se ha generado a lo largo de los tres meses que lleva el conflicto ha ido creciendo y no sólo incluye a los estudiantes y al Gobierno, sino que se extiende a todos los chilenos, más allá si se identifican o no con el asunto”.

Hechos como el terremoto, el maremoto, lo que ocurrió con los mineros u otros problemas sociales, han acarreado desde hace tiempo, una perturbación generalizada en el ambiente, expresó la experta.

“Hoy existe además una alerta permanente respecto de qué pasará mañana y ahora todo ha ido explotando con la gente en las calles, actores nuevos en conflicto y la falta de salidas”, agregó Leiva.

“En el conflicto estudiantil observamos un constante gallito entre las partes. Los cambios que se han dado en las demandas y respuestas le inyectan aún más presión y malestar al escenario, complicando la obtención de acuerdos. A estas alturas se da un círculo vicioso y un diálogo prácticamente de sordos”, explicó la especialista.