El fiscal Alejandro Peña se mostró satisfecho por la diligencia que concretó durante esta jornada en las instalaciones de la cárcel de San Miguel, afectadas por un incendio la madrugada del miércoles y que dejó un saldo de 81 fallecidos.

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Fiscal Alejandro Peña | Rodrigo Pino

Las diligencias fueron realizadas junto a personal de Bomberos y también de la Policía de Investigaciones, fijando el sitio del suceso y tomando pruebas.

En el lugar se comprobó que el incendio alcanzó 600 grados celsius como temperatura máxima, lo que habla del infierno vivido en el piso 4 de la torre 5 de la cárcel.

Las pericias realizadas hoy ayudarán a determinar como se inició el incendio, el periodo que demoró en propagarse y el tiempo de reacción de Gendarmería para avisar a Bomberos.

Durante el operativo, se dio a conocer la información sobre la situación que vivieron los internos antes del siniestro, detallando que hubo una riña de mayor alcance entre 11 reos que comenzó a las 5:30 de la mañana, sólo 18 minutos antes de que el fuego se propagara por el edificio.

Además, se informó que en el lugar habían 4 balones de gas, uno de los cuales se usó como lanzallamas artesanal, y se indicó que la pelea habría comenzado en el módulo colectivo donde se encuentran los “líderes” de ese sector.

También se dijo que al momento del incendio los internos habrían lanzado un colchón en llamas hacia el sector conocido como “la sala vip”, donde se encontraban los reos con los que querían pelear.

Finalmente, se señaló que las causas principales de las muertes son por asfixia y quemaduras, por lo que se descartarían los fallecimientos por arma blanca.

Durante la mañana, además, llegó el juez de garantía Jorge Sáez, que se manifestó conmovido por la tragedia, y reiteró las críticas al hacinamiento en las cárceles y reiteró el llamado a buscar formas de rehabilitación más que de prisión