Con disturbios terminó la lectura de los nombres de internos que se encontraban atendidos en enfermería, tras el incendio producido en la cárcel de San Miguel.

Al no tener información respecto a las condiciones de sus familiares recluidos, muchas personas comenzaron a lanzar objetos a los carabineros que se encontraban con escudos a la entrada del recinto, molestos ante la angustia e incertidumbre que sentían por no tener información sobre sus seres queridos.

Debido a lo anterior, se han visto escena de profundo dolor y desesperación. “¡Es mentira, no se puedo morir!”, gritaba una mujer desesperada, que tras haber estado llorando en el suelo fue asistida por una de las ambulancias dispuestas en las afueras del recinto.

Luego del mencionado disturbio, la gente se calmó nuevamente a la espera de tener información sobre sus familiares.