La justicia cubana conmutó este lunes la pena de muerte por 30 años de prisión al salvadoreño Otto René Rodríguez Llerena, condenado por atentados en La Habana en 1997, tres días después de cambiar la misma sentencia a otro salvadoreño, según el portal oficialista Cubadebate.

cubadebate.cu

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Tras una audiencia de apelación, la Sala contra los Delitos de la Seguridad del Estado del Tribunal Supremo Popular “decidió este lunes 6 de diciembre modificar la sanción de pena muerte por la de 30 años” a Rodríguez Llerena “por el delito de terrorismo de carácter continuado”, precisó Cubadebate.

Rodríguez Llerena, de 52 años, y el también salvadoreño Ernesto Cruz León de 39, fueron sentenciados a muerte en 1999, acusados de realizar varios atentados con bomba en hoteles de La Habana en 1997 -en uno de los cuales murió un turista italiano- por orden del anticastrista cubano Luis Posada Carriles.

El mismo Tribunal conmutó el pasado viernes la pena de muerte, también por 30 años de prisión, a Cruz León, quien, según un comunicado oficial, “colaboró” en las investigaciones que inculpan a anticastristas en Estados Unidos y mostró “arrepentimiento”.

La conmutación de la pena máxima ocurre dos años y medio después de que el presidente Raúl Castro, a quien su hermano Fidel Castro delegó el cargo en 2006, anunciara en abril de 2008 ese beneficio para varios condenados a muerte. Entonces dijo que los casos de los dos salvadoreños estaban a estudio.

La última vez que Cuba ejecutó a alguien fue en 2003, cuando fusiló a tres personas que secuestraron una embarcación para emigrar a Estados Unidos.

Según el expediente del caso, Rodríguez Llerena colocó el 3 de agosto de 1997 un artefacto explosivo en la recepción del hotel habanero Meliá Cohiba, “y la programó para que explotara” la mañana del día siguiente.

“Aunque esta bomba no provocó víctimas, sí ocasionó daños en el hotel valorados en 6.500 dólares. Por el cumplimiento de esta misión, el mercenario salvadoreño recibió 1.000 dólares que, según dijo en el juicio que se le siguió en La Habana, le entregó Posada Carriles”, señaló Cubadebate.

Rodríguez Llerena fue detenido en el aeropuerto de La Habana en junio de 1998 cuando en un segundo viaje intentó introducir explosivos por encargo de Posada Carriles, agregó.

Un tercer salvadoreño, Francisco Chávez Abarca, detenido en Venezuela en julio y extraditado a Cuba, es procesado bajo cargos de haber contratado a Cruz León y a Rodríguez Llerena, y de planificar otros atentados en Cuba y Venezuela a las órdenes Posada Carriles.

El anticastrista, prófugo de la justicia venezolana, vive en Miami, y es pedido en extradición por Venezuela y Cuba por la voladura de un avión en 1976 -que dejó 73 muertos-. Cuba lo acusa también de varios intentos de asesinar a Fidel Castro.

Tras la resolución sobre Cruz León, el partido gobernante salvadoreño Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda) dijo esperar que “haya aprendido la lección”.