Un nuevo revés sufrió la organización WikiLeaks luego de que la compañía estadounidense de pagos en línea, PayPal, anunció la cancelación de la cuenta a través de la cual ésta recibía donaciones.

PayPal justificó en un comunicado la medida, argumentando que WikiLeaks había violado sus políticas, las que impiden su uso en actividades que “fomenten, promuevan, faciliten o instruyan a otros para involucrarse en actividades ilegales”, recoge el diario Milenio.

De esta forma, la organización que alcanzó notoriedad mundial al filtrar mensajes del gobierno de Estados Unidos, perdió su forma más eficaz de financiamiento, por cuanto permitía realizar rápidamente donaciones desde cualquier parte del orbe.

Por su parte, WikiLeaks reconoció el hecho en su cuenta de Twitter, culpando del cierre a las presiones del gobierno de EEUU.

Actualmente, el proyecto solamente conserva la posibilidad de donar por giro postal a una oficina en Australia, depósito en cuentas bancarias europeas o mediante un socio de procesamiento de tarjetas de crédito en Suiza.

La decisión de PayPal, subsidiaria de eBay, suma un nuevo obstáculo en la difusión de los documentos que han escandalizado a la diplomacia norteamericana, toda vez que el sitio ha debido cambiar repetidamente de servidores, tras sufrir continuos ataques cibernéticos.

WikiLeaks denunció que un ‘organismo de Estado’ era también responsable de estos ataques.