El club Unión San Felipe fue sancionado con una multa de 100 UF ($2.143.605) por los hechos ocurridos el 6 de noviembre pasado, cuando el árbitro Patricio Polic debió suspender el cotejo por los proyectiles lanzados por hinchas locales a jugadores de Universidad Católica.

La decisión fue tomada por la mayoría de los miembros del Tribunal de Disciplina, el cual está compuesto por Angel Botto, Alejandro Musa, Marcello Bottai, Fernando Dumay y Carlos Zepeda Hernández.

Una de las razones principales para ese castigo fue indicada en el punto número 3, donde el organismo enfatizó que el club aconcagüino “en lo esencial reconoció los hechos, aclarando que los objetos lanzados al campo de juego eran rollos de serpentina sin abrir y que, en algún momento, existió una especie de provocación por parte de jugadores de Universidad Católica” y que “este Tribunal pondera y considera las medidas preventivas adoptadas por San Felipe”.

Recordar que Polic suspendió el partido en el minuto 89 porque cayó una bomba de ruido al lado del pórtico de Paulo Garcés y se lanzaron varios proyectiles sobre los jugadores visitantes.

El cuadro aconcagüino se salvó en esta ocasión, porque pudieron recibir sanciones desde una prohibición de ingreso a barristas hasta la suspensión del estadio Municipal de una a cinco fechas o disputa de partidos a puertas cerradas.

Consignar que San Felipe cerrará el Campeonato Nacional en Chillán ante Ñublense, que se juega la permanencia en Primera, el domingo a las 19:00 horas.