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La huelga legal de los trabajadores de Metro comenzó este miércoles su tercera jornada sin que las negociaciones entre la empresa y los más de 700 operarios movilizados hayan llegado a buen puerto, por lo que existe la posibilidad de que el servicio no opere el domingo de extenderse el paro.

Esto porque el ferrocarril está operando los trenes con otros conductores y dispuso el cierre de la línea 4A para que éstos concentren sus labores en los recorridos más demandados.

Según el director de la Federación de Sindicatos de Metro (Fesimetro) y secretario del Sindicato Nacional de Conductores y Trabajadores de Metro S.A., Abel Varela, existe un “déficit de 150 conductores” y la única manera de cubrirlo es bajando la frecuencia de los viajes y rotando al personal en varios turnos con descansos limitados.

La empresa estableció un plan de contingencia que contempla justamente el descanso de los trabajadores el domingo, por lo que se evalúa el cierre del servicio ese día de continuar la paralización.

Tal como los primeros dos días, el tren subterráneo funcionó con regularidad este miércoles, sin que se reportaran situaciones anómalas en el funcionamiento del sistema.

Los funcionarios en huelga exigen el traspaso del 30% de los haberes variables al sueldo base de 450 trabajadores y un incremento en el sueldo base de $20.000, para los que no se vean beneficiados, además piden una sólida política de retiro para que se desvinculen de la empresa con sobre 20 años de antigüedad y un reajuste de sueldos de un 1,5% real anual por dos años.