Fabio Cannavaro, capitán de la selección de Italia campeona en 2006, puso este domingo en juego la Copa del Mundial de fútbol, antes de que se dispute la final de Sudáfrica-2010, entre España y Holanda, en el estadio de Soccer City de Johannesburgo.

Cannavaro

Fifa.com

Campeón del Mundial en 2006, Cannavaro puso en práctica el nuevo dispositivo del torneo, en el que el zaguero, vestido con un traje y sobre la césped del escenario de la final, mostró el trofeo antes del inicio del encuentro.

Según este nuevo hábito del Mundial, el capitán del equipo ganador será quien ponga en juego “físicamente” el título el día de la final, llevándolo en su maleta hasta el césped “antes de mostrarlo a todo los espectadores y telespectdores”, según el protocolo de la FIFA.

En el inicio del Mundial, la federación de Italia de fútbol reaccionó con críticas porque el francés Patrick Vieira, y no un transalpino en calidad de vigente campeón del torneo, entregó a Sudáfrica el trofeo en un concierto, celebrado en Soweto el 10 de junio, en la víspera de la apertura de la cita.