El Ministerio Público de Concepción busca a quienes falsificaron documentos y suplantaron a personas, para obtener del Tercer Juzgado de Concepción el pago de 58 millones, que el Serviu consignó en el tribunal como monto provisional de la indemnización fijada por la expropiación de una emblemática propiedad de Pedro de Valdivia Nº 32, en Concepción. El procedimiento se repite, pues ya fue usado en Los Ángeles, Valdivia y Santiago.

La propiedad hizo historia en el pasado cuando el dueño y el Estado se enfrentaron respecto del valor del sitio, necesario para construir la “oreja” que baja de la salida del Puente Viejo a la Avenida Pedro de Valdivia

La defraudación y otros ilícitos para obtener el pago fueron descubiertos, y denunciados por Mauricio Araneda, abogado de los legítimos propietarios. Cuando éste pidió el expediente de la causa para que se pagara la suma consignada por el Serviu, se comprobó que también había sido robado.

Al revisar la causa en el sistema digital verificó, con sorpresa, que se pagó el 4 de enero de este año a un tercero que se presentó como dueño de la propiedad acompañando, inscripciones de dominio y certificados vigentes, expedidos supuestamente por el Conservador de Bienes Raíces de Concepción. Además de un falso mandato judicial otorgado a un abogado en una Notaría de Concepción, todo falso.

El abogado Araneda ratificó y contrastó en el Conservador de Bienes Raíces de Concepción y en la Notaría donde supuestamente se habían otorgado los documentos, la falta de autenticidad de los mismos. Por ello, procedió a poner en conocimiento del Tribunal los ilícitos perpetrados.

La Corte de Apelaciones de Concepción ordenó una investigación administrativa en el Juzgado donde se verificó y obtuvo fraudulentamente el giro de los valores por la expropiación.

El mismo delito ya se denunció en otras ciudades del país, como en el Segundo Juzgado de Los Ángeles, en Valdivia, con terrenos de Ferrocarriles y en Santiago, donde afectó a CORFO. Las sumas defraudadas superan los 1.000 millones de pesos.

No se descarta descubrir más casos en otros tribunales.

Escucha la crónica de Salvador Schwartzmann: