
Holanda y Uruguay llegan en diversas condiciones al partido del martes en Ciudad del Cabo, y no tan sólo desde el punto de vista futbolístico, sino que también en el desgaste que ambos han realizado en el Mundial de Sudáfrica.
La “Celeste” comienza a pagar los costos de la complicada y emocionante victoria sobre Ghana del viernes. Las bajas de Luis Suárez, Nicolás Lodeiro, Diego Lugano y Jorge Fucile, que se suman a una probable ausencia de Diego Godín en el fondo, perjudica la conformación de la oncena inicial, como la búsqueda de variantes en el armado del equipo, en el caso de Lodeiro, y obligan a improvisar líneas que pocas veces han compartido cancha.

Fifa.com
Holanda arriba a semifinales con el envión anímico de superar a Brasil remontándole el partido, pero además trae consigo una oncena equilibrada en sus posiciones y que intentará vulnerar el cerco defensivo sudamericano.
Para aquello, el equipo de Van Maarwijk tiene a 2 jugadores expertos en abrir defensivas: Wesley Sneijder, quien fuera desechado por Florentino Pérez en el comienzo del ciclo de Manuel Pellegrini en el Real Madrid y hoy puntal en el Inter de Milan. Sneijder ha guiado a su elenco a esta instancia con los tantos importantes: Abriendo la zaga japonesa en el aburrido 1-0 sobre los nipones y los dos tantos ante Brasil. Y lo hizo con distintos modos de resolver las jugadas: potente remate dentro del área ante Japón, entro medido para que Felipe Melo desvíe, aunque FIFA se lo dio al holandés, y golpe de cabeza en el gol de la victoria ante los brasileros.
El otro es Arjen Robben. La “Oranje” funcionó distinto cuando ingresó el volante del Bayern Munich, porque le otorgó velocidad y fútbol a un equipo que ganaba sin conformar y permitió complementar el trabajo de Rafael Van der Vaart y Robbie Van Persie, como también generando espacios al llevarse las marcas de las defensas contrarias.
En las huestes uruguayas, todo hace indicar que Mauricio Victorino y Andrés Scotti formarán parte de la defensa charrúa. Martín Cáceres asoma como opción por la banda izquierda para completar la zaga, en la que el equilibrio y cuidado serán fundamentales para mantener las opciones de llegar a la final.
Diego Forlán deberá tener más ayuda que la de Edinson Cavani a la hora de generar el contragolpe. Quizás Ignacio González ingresará de armador, quien a la vez necesitará de la colaboración de Maximiliano Pereira y de Álvaro Pereira (o Álvaro Fernández por las bandas). Diego Pérez cuidará el centro del campo y luchará con Van Bommel, Van Bronckhorst, que se proyecta constantemente al ataque, e intentará guiar a su cuadro delante de la zaga que dominan Heitinga y Mathijsen, y que comienza a encontrar a Stekelenburg un buen sucesor de Van der Saar y Van Breukelen.
En resumen, el choque entre las ganas y el equilibrio, una lucha tantas veces vista a lo largo de la Copa del Mundo, pero que este martes decidirá a uno de los vaya por el título.
Enviando corrección, espere un momento...