El presidente de Ecuador, Rafael Correa, expresó el sábado que en principio acepta la declaración de Colombia de que su servicio secreto no lo espió y que continúa en el proceso para el restablecimiento total de las relaciones bilaterales.

“Por lo pronto, desde el lado ecuatoriano, aceptamos esa postura oficial del gobierno colombiano”, dijo el mandatario en un comunicado. “El restablecimiento de relaciones sigue su curso”, agregó.

El jueves en Bogotá, el presidente colombiano, Alvaro Uribe, aseguró que el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) no realizó actividades de espionaje en Ecuador y que el único propósito de su gobierno es restablecer plenamente las relaciones con Quito.

“Personas malintencionadas, probablemente cercanas al DAS, han querido -con informaciones que no corresponden a la realidad- afectar el buen nombre del gobierno y en este caso afectar relaciones internacionales”, indicó.

Según el diario El Universo de Guayaquil (suroeste) del lunes último, el DAS (adscrito a la presidencia colombiana) interceptó en 2008 las comunicaciones de Correa, funcionarios, periodistas, militares, políticos y empresarios ecuatorianos.

De confirmarse el espionaje, “no sólo que sería un obstáculo para reanudar las relaciones bilaterales. Tendríamos que volver a romper relaciones diplomáticas”, dijo el gobernante ecuatoriano tras conocerse la denuncia.

Correa manifestó el sábado que a causa de posibles “resentimientos” de ex agentes del DAS “se puede decir cualquier barbaridad” y que además hay grupos interesados, como la guerrilla colombiana, en que no se restablezcan los nexos entre los dos países.