Debido a la emergencia hídrica que se produjo en Ovalle, producto del robo de 750 metros de cable eléctrico en la planta reelevadora, la municipalidad, a través de su oficina de saneamiento sanitario, se ha preocupado desde el primer momento de la situación que están viviendo, más de 900 familias que están sin agua.

Por este motivo se ha destinado personal y camiones aljibes que están distribuyendo el recurso hídrico a la población en general.

Karen Flores, encargada de la Oficina de Saneamiento Sanitario del municipio recalcó que desde el primer momento “saneamos el problema de la posta rural, el retén de Carabineros y el colegio de Cerrillos de Tamaya, posteriormente comenzamos con la comunidad y pusimos a disposición tres camiones aljibes, para suplir la necesidad de la gente”.

Las localidades afectadas fueron Las Sossas, Santa Cristina, Los Olivos, Quebrada Seca, El Siete y Cerrillos de Tamaya. La emergencia que están viviendo los habitantes de estos sectores rurales no perjudicará el normal recorrido de entrega de agua que realiza la alcaldía.