Reiterando el llamado al Gobierno para dar una solución definitiva a los ascensores y anunciando la creación de un nuevo canil para Valparaíso, el alcalde porteño celebró el séptimo aniversario de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad.

La ceremonia oficial de la celebración se realizó en Plaza Aníbal Pinto, donde precisamente se espera el regreso del Café Riquett y la instalación del Emporio Santa Isabel.

A siete años de la declaración de Valparaíso como ciudad Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, el alcalde porteño Jorge Castro, reiteró el llamado al Gobierno para dar una solución definitiva a los ascensores.

El jefe comunal anunció además el proyecto de un nuevo canil para dar una solución definitiva a los perros vagos, una alternativa al de Laguna Verde y que entraría en funcionamiento el último trimestre de este año.

Por su parte, el secretario ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales, Óscar Acuña, también presente en la ceremonia, aseguró que Valparaíso no es un museo sino una ciudad viva, por lo que comentó que se debe dar nuevos usos a los sitios patrimoniales.

Según Acuña, un claro ejemplo es la restauración del palacio Luís Cousiño, que en febrero se convertirá en una nueva sede del DuocUC. Para el director de la casa de estudios, Jorge Martínez, este tipo de proyectos atrae nuevos polos de desarrollo.

En el edificio de la Municipalidad de Valparaíso también se inauguró la Feria de Tesoros Porteños, donde varias organizaciones y familias exponen objetos patrimoniales. La actividad se extenderá por todo el fin de semana.