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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El rey Carlos III de Reino Unido visitó Washington, EE.UU., para fortalecer sus lazos con el país. Allí lanzó sutiles advertencias a Trump, quien previamente había criticado a Reino Unido ante su negativa por involucrarse militarmente en la guerra contra Irán.

El rey Carlos III se encuentra en una visita de Estado en Washington, Estados Unidos, tras las tensiones que surgieron con Reino Unido luego de que este decidiera no involucrarse militarmente en la guerra contra Irán. Allí, lanzó sutiles, pero firmes advertencias a Trump.

Recordemos que esta decisión de mantenerse al margen de la guerra había desatado críticas del presidente estadounidense, a lo que el monarca reaccionó visitando el país para reforzar los lazos.

Trump había sido bastante directo en su perfil de Truth Social hace algunas semanas: “a todos esos países que no pueden conseguir combustible para aviones por culpa del estrecho de Ormuz, como el Reino Unido, que se negó a involucrarse en la decapitación de Irán, les tengo una sugerencia: primero, compren a Estados Unidos, tenemos de sobra; y segundo, ármense de valor, vayan al estrecho y ¡TÓMENLO!”.

Sin embargo, todo indica que las tensiones ya se están disolviendo. Ahora, Carlos III se restó de las redes sociales y habló ante el Congreso, donde dejó claro que sigue siendo un aliado. Más tarde, respondió directamente a Trump.

Una curiosa cena en la Casa Blanca

El martes se llevó a cabo una cena de Estado en la Casa Blanca, donde el rey Carlos fue más informal de lo que se mostró durante la mañana en el Congreso.

Durante un brindis respondió irónicamente a algunas críticas de Trump: “recientemente comentó, señor presidente, que si no fuera por Estados Unidos, los países europeos hablarían alemán. Me atrevo a decir que, si no fuera por nosotros, ustedes hablarían francés“.

También recordó cuando las tropas británicas tomaron la Casa Blanca en 1814. “Lamento decir que nosotros, los británicos, por supuesto, hicimos nuestro propio intento de remodelación inmobiliaria”, bromeó.

Trump, por su parte, lo felicitó por su discurso en el Congreso y reconoció incluso que sintió celos ante el entusiasmo de los congresistas: “logró que los demócratas se pusieran de pie: yo nunca lo he logrado”, manifestó.

El discurso del rey Carlos III

Anteriormente, en el Congreso, el monarca había hablado de los controles y equilibrios del ejecutivo, apeló al poder de las alianzas y también a la tolerancia.

De hecho, pidió que ambos países se unieran para el servicio de todos y zanjó que la alianza continúa inquebrantable, pese a las pasadas molestias del presidente.

“Sin importar nuestras diferencias o los desacuerdos que podamos tener, estamos unidos en nuestro compromiso con la democracia, para proteger a toda nuestra gente”, sentenció.

En esta instancia, Carlos III se convirtió en solo el segundo monarca británico que habla ante el Congreso de EE.UU., desde que lo hizo la reina Isabel II en 1991, con fines diplomáticos.

Pero también entregó algunas ironías que sacaron risas: “tengan la seguridad de que no estoy aquí como parte de alguna astuta acción de retaguardia”, aseguró en medio del discurso.

Además, fue ovacionado cuando le recordó al país que algunos de los conceptos que rigen al gobierno estadounidense tienen sus orígenes en la historia inglesa. Especialmente haciendo referencia a los controles y equilibrios del poder ejecutivo, que Trump ha intentado expandir.

Más adelante, apuntó a la tolerancia: “en ambos países, es precisamente el hecho de tener sociedades vibrantes, diversas y libres lo que nos da nuestra fuerza colectiva, incluso para apoyar a las víctimas de algunos de los males que, tan trágicamente, existen hoy en día en ambas sociedades”.

Asimismo, apeló a la fe cristiana, presente en ambas naciones: “por eso creo con todo mi corazón en la esencia de nuestras dos naciones, que es una generosidad de espíritu y un deber de promover la compasión, la paz, profundizar el entendimiento mutuo y valorar a todos los pueblos de todas las fes”, señaló.

Y aseguró que Reino Unido sigue dispuesto al llamado para mantener la seguridad de ambos países, haciendo un llamado a la defensa activa de Ucrania “y su gente tan valiente”.

Carlos III también tocó un punto sensible: la protección de la naturaleza, que no se encuentra entre los objetivos de Trump. De hecho, el presidente ha dicho en varias ocasiones que el cambio climático es una “estafa” y retiró al país de los Acuerdos de París para detener el calentamiento global.

En ese sentido, fue directo y les dijo que salvaguardar el medioambiente debe ser una “responsabilidad compartida” y que la naturaleza “es nuestro recurso más valioso e irremplazable”, planteó.

Finalmente, habló del poder de los hechos: “las palabras de EE.UU. llevan peso y significado, como lo han hecho desde la independencia. Las acciones de esta gran nación importan aún más”, concluyó.