Un total de 41.800 familias afectadas y 24.764 hectáreas de cultivos dañados es el saldo parcial de la sequía que se registra en el Chaco boliviano, una zona que colinda con el norte argentino y paraguayo, informó el gobierno de La Paz, citado este jueves por medios locales.

“Estas son las cifras que tenemos luego de realizar un recorrido por el Chaco cruceño (Santa Cruz), chuquisaqueño (Chuquisaca) y tarijeño (Tarija)”, afirmó la ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo, al confirmar los números del impacto de la ausencia de lluvias en el país.

Las 24.764 hectáreas de cultivos dañados son de maíz, girasol, fréjol, maní, papa y tomate, dijo la ministra Achacollo, citada por el diario El Deber de Santa Cruz, en el primer balance oficial.

La ministra Achacollo calificó “la situación muy delicada” y reiteró que el poder Ejecutivo ordenó el envío de agua y alimentos para las personas y forraje para el ganado, otro sector en riesgo.

El gobierno del presidente Evo Morales ya declaró “emergencia” a los departamentos de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija, al sureste de Bolivia, para movilizar recursos económicos y personal de la oficina gubernamental de Defensa Civil.

El estatal Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología pronosticó que la seguía será más grave durante los próximos tres meses, por efectos del fenómeno climático de El Niño.