El gobierno venezolano reconoció que hay 30.000 toneladas de alimentos en mal estado concentradas en la ciudad de Puerto Cabello, en el Estado Carabobo, según declaró la noche del miércoles el ministro Rafael Ramírez.

“En Puerto Cabello hay 30.000 toneladas de alimentos no conformes”, declaró Ramírez en una entrevista con la televisora oficial VTV.

El ministro insistió en que los alimentos fueron hallados sólo en ese Estado al norte del país, y no en varios puntos del territorio como señalan variadas informaciones de prensa y algunas denuncias.

“Hay una manipulación política de cara a las elecciones” parlamentarias de septiembre, aseguró el ministro, agregando que esta presunta campaña está dirigida “contra nuestra industria petrolera”.

Ramírez es ministro de Petróleo y presidente de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), que hasta hace unos días tenía el control de la importadora y distruibuidora pública de alimentos PDVAL, la compañía que tenía a cargo estas miles de toneladas de alimentos que nunca fueron distruibuidas.

En las últimas semanas se han hallado miles de toneladas de alimentos como aceite, azúcar, pasta, carne, leche y otros en estado de descomposición. Según el diario El Nacional, serían hasta ahora 122.000 toneladas de comida en mal estado en varios puertos y depósitos del país.

Hasta ahora hay tres imputados en la investigación que lleva adelante la Fiscalía sobre este escándalo.

Venezuela es un país esencialmente importador de todo lo que consume y donde los alimentos básicos, cuyos precios son fijados por el gobierno, escasean por temporadas en los supermercados.

PDVAL nació a comienzos del año 2008 para combatir este desabastecimiento. Desde entonces, el ente importaba y distribuía alimentos a precios subsidiados en un país donde la inflación ronda el 30% anual.