Plataforma permitirá observar niveles de nieve en cordillera de Los Andes entre Chile y Argentina

Créditos: Universidad de Chile
Publicado por Felipe Reyes
La información es de Comunicado de Prensa

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Miércoles 18 agosto de 2021 | Publicado a las 13:56

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Empleando información base de la NASA, investigadores del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA-CONICET) y del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 en Chile, desarrollaron el Observatorio de Nieve de los Andes de Argentina y Chile, plataforma digital que fue presentada este martes 17 de agosto.

Esta herramienta corresponde a una web interactiva que visualiza la cobertura de nieve en las cuencas hídricas de los Andes subtropicales de ambos países, donde los usuarios podrán conocer los valores actuales de la cobertura nival y la altura de la línea de nieve, junto con desplegar y descargar las series históricas. En la misma página web se podrán comparar la evolución entre distintos años y cuencas, de manera de dar un contexto de largo plazo a las condiciones actuales.

“Este Observatorio, que esperamos seguir extendiendo, tanto en la disposición de datos regionales como temporales, nos puede ayudar a responder preguntas complejas como, por ejemplo, la atribución del cambio climático en la disponibilidad de nieve”, señaló René Garreaud, subdirector del (CR)2,

Por su parte, Duncan Christie, académico de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la Universidad Austral de Chile, afirmó que “ésta es una herramienta verdaderamente increíble, que está cubriendo cerca de 1000 kilómetros latitudinales en una porción importante de la cordillera que comparten Chile con Argentina, y que es fruto de un programa de investigación colaborativa entre científicos y científicas de ambos países en el campo de las ciencias biofísicas y la variabilidad del clima a lo largo de la cordillera”.

Según detalló Garreaud, “lo que hemos visto tanto en el oeste de Argentina como en el centro de Chile, es que el período de la megasequía ha tenido un impacto muy notable y es realmente dramático lo que ocurre, por ejemplo, en el glaciar Echaurren. Y ahí se superponen dos cosas: por un lado, una señal antropogénica, pero también hay una componente natural”.

“Hemos tenido una década donde se han superpuesto esas dos señales y eso ha contribuido a que el futuro se nos venga encima muy rápidamente. Es por eso por lo que la contribución de este Observatorio en el monitoreo es esencial”, agregó.

Aspectos técnicos y relevancia para la investigación

El seguimiento de la cobertura nival es fundamental para el diagnóstico y pronóstico del agua disponible en ríos y cuencas y la recarga de acuíferos, elementos claves en la zona centro sur de Chile, que presentan una creciente demanda de agua dulce y que enfrenta una tendencia de disminución de precipitaciones debido al cambio climático actual.

Ricardo Villalba, investigador de AIANIGLA, destacó que “la cordillera de los Andes juega un papel clave y fundamental. Naciones Unidas definió las montañas como las torres proveedoras de agua del siglo XXI y esta terminología se ajusta perfectamente”

“Allí, la cordillera tiene la capacidad de captar la humedad, fundamentalmente proveniente del océano Pacífico durante el invierno, que va a almacenar a través de un manto nival, que se va a convertir en la fuente principal de agua para los ríos en ambas vertientes de los Andes. Por lo tanto, el monitoreo, el seguimiento de la nieve en cordillera es clave y fundamental para el manejo de los recursos hídricos en ambos países”, añadió.

Tradicionalmente, el monitoreo nival es realizado mediante mediciones in situ por organismos e instituciones relacionados con los recursos hídricos en ambos países. Estas mediciones de carácter puntual son complementadas por estimaciones de la cobertura nival desde satélites que proveen una perspectiva regional.

En particular, el sensor MODIS a bordo de los satélites Terra y Aqua de la NASA han medido esta cobertura desde el año 2000 hasta la actualidad, con datos diarios (excepto cuando la cubierta de nubes impide la determinación) en pixeles de 500 x 500 metros cuadrados.

“Los satélites que estamos usando, como el sensor MODIS, son específicamente dos satélites que orbitan la tierra y que tienen una revisita diaria, es decir, cada uno de estos satélites nos entrega una imagen por día, entonces tenemos dos imágenes diarias de la cobertura terrestre. Esto nos permite, a través del producto binario que nos entregan los satélites, hacer un análisis evolutivo de cómo va variando esta cobertura y obtener, por ejemplo, la evolución temporal del área cubierta de nieve”, explicó Leandro Cara, principal desarrollador del Observatorio.

En esa línea, el investigador Mariano Masiokas comentó que “el último periodo a partir del 2010, los valores de nieve han estado muy bajos y no se han recuperado, viéndose reflejado en los caudales. Pero ese período seco no se ve reflejado en el registro instrumental, para el cual tenemos datos de caudales a partir del año 1909 y de nieve a partir del año 1951″

Los investigadores demostraron acuerdo en que los datos satelitales representados a nivel de cuencas hidrográficas serán de gran utilidad para aplicaciones técnicas en el ámbito de la hidrología y medio ambiente. Adicionalmente, el carácter binacional de este observatorio nival permitirá investigar y comprender de manera más regional y completa la dinámica nival sobre los Andes subtropicales, incluyendo sus causas climáticas y consecuencias glaciológicas.

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