Más de 1.000 personas fueron evacuadas y trasladadas a refugios debido a un desborde de río provocado por las intensas lluvias, dañando seriamente sus viviendas en una región del extremo norte de Bolivia.

Unas “288 familias, en total 1.163 personas” fueron evacuadas a ocho refugios transitorios, dijo Johnny Velarde, responsable regional de Epidemiología, a una red estatal de medios.

Las evacuaciones se deben al desborde del río Acre, que anegó el sábado al menos tres barrios de Cobija, capital del departamento Pando.

Aún no se han dimensionado las pérdidas a causa de la riada, pero no se han registrado víctimas fatales.

“Hasta el momento solo hemos atendido enfermedades diarreícas, infecciones respiratorias agudas y gastrointestinales. También tenemos seis embarazadas en los albergues, que reciben atención médica especializada”, reportó de su lado el epideomiólogo Rodolfo Villarroel.

Según un último reporte del ministro de Defensa, Jorge Ledezma, las lluvias ya han cesado en el lugar, 1.232 km al norte de La Paz.

“Ya han parado las lluvias, esto significa que de pronto centímetros o metros (del nivel del agua) van bajando, lo que por supuesto nos alegra, porque eso significa que bajarían la aguas”, dijo Ledezma tras sobrevolar la zona afectada.

Unas horas antes, el gobernador de Pando, Edgar Polanco, dijo que estaban en “estado de emergencia” debido a que “el río Madre de Dios continúa creciendo. El río Beni y el Tahuamanu están a punto de desbordarse”.

Las intensas lluvias registradas desde octubre en Bolivia dejan un saldo de 25 muertos y cerca a 20.000 familias afectadas, según un balance oficial.