Los electores japoneses tienen cita con las urnas este domingo para elegir a 12 gobernadores, incluyendo el de Tokio, tras una campaña eclipsada por las consecuencias del sismo y el tsunami del 11 de marzo y el accidente nuclear de Fukushima.

Hace un mes, estas elecciones estaban consideradas un test de popularidad para el primer ministro de centro-izquierda Naoto Kan, en el poder desde hace diez meses, en caída libre en los sondeos y criticado dentro de su propio Partido Demócrata de Japón (PDJ).

Candidatos y partidos optaron por la campaña discreta y evitar la confrontación. Los medios y la opinión han estado más atentos al sismo y al tsunami que han dejado más de 28.000 muertos y al peor accidente nuclear de la historia del país.

En Tokio parece asegurada la reelección del gobernador Shintaro Ishihara, nacionalista moderado, para un cuarto mandato consecutivo.

Los electores deben escoger otros 11 gobernadores, cuatro alcaldes de ciudad grandes, y renovar las asambleas de 41 prefecturas y 15 comunas importantes.