Sociedad
Viernes 02 noviembre de 2018 | Publicado a las 13:19
La escalofriante historia de Lizzie Border, la asesina del hacha que no te dejar√° dormir
Publicado por: Bernardita Villa
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Han pasado 126 a√Īos desde que el caso de Lizzie Borden dej√≥ una marca en la historia de la criminolog√≠a norteamericana. Ella ten√≠a 32 a√Īos cuando fue acusada del brutal asesinato de su padre y de su madrastra. Crimen por el que finalmente no debi√≥ responder.

Elizabeth Borden nació en 1860 en Massachusetts, Estados Unidos, en el seno de una familia acomodada y considerada una de las más importantes de la zona.

Su madre falleci√≥ cuando ella apenas ten√≠a dos a√Īos y durante mucho tiempo vivi√≥ s√≥lo con su hermana mayor Emma y su padre Andrew, uno de los hombres m√°s ricos y poderosos de la regi√≥n.

A sus 70 a√Īos, Andrew era director de la junta de varios bancos y propietario de numerosos negocios. Era un hombre alto, delgado y severo, y aunque era admirado por sus habilidades empresariales, era conocido por ser avaro, poco afable y hura√Īo.

 Lizzie Borden
Lizzie Borden

Cuando Lizzie ten√≠a cuatro a√Īos, su padre volvi√≥ a contraer matrimonio con Abby Durfee Grey, una mujer de origen humilde que no logr√≥ ganarse el cari√Īo de las hijas de Andrew.

Las ni√Īas no la toleraban y le hac√≠an la vida imposible, pues cre√≠an que era una cazafortunas mal educada.

Diez a√Īos despu√©s se mudaron a una casa ubicada en una zona no muy linda de la ciudad, pero que quedaba cerca de los negocios del hombre y de las empresas manufactureras de ropa de algod√≥n. A pesar de las s√ļplicas de sus hijas por trasladarse a un lugar m√°s agradable, su car√°cter avaro y obtuso se impuso y no acept√≥, aunque compensaba a las chicas cumpliendo todos sus dem√°s caprichos.

Con cada a√Īo que pasaba la relaci√≥n familiar se deterioraba cada vez m√°s, hasta el punto que ni siquiera com√≠an juntos. Las cosas empeoraron cuando en 1887 Andrew compr√≥ una casa que hab√≠a pertenecido a la familia de Abby y la dej√≥ a nombre de su esposa. Esto enfureci√≥ a sus hijas, quienes se sintieron excluidas de la herencia de su padre.

q
Abby y Andrew Borden

A pesar de los malos tratos, Abby intentaba ser amable con las jóvenes y componer la relación familiar, lo que provocaba el efecto contrario en Emma y Lizzie.

La situaci√≥n lleg√≥ a su punto m√°s √°lgido cuando Lizzie descubri√≥ que su padre hab√≠a transferido en secreto una de las propiedades familiares a nombre de su esposa. La mujer, entonces de 32 a√Īos, decidi√≥ deshacerse de ambos y comenz√≥ a planear su muerte.

El día D

El 4 de agosto de 1892 comenzó como cualquier otro día en la casa de los Borden. Andrew y Abby desayunaron en el salón principal, mientras Lizzie se encontraba en su habitación y Emma en la casa de una amiga.

Durante la ma√Īana el padre de Lizzie sali√≥ al banco, pero regres√≥ temprano porque comenz√≥ a sentirse mal. Media hora despu√©s, la empleada de la casa, Bridget Sullivan, comenz√≥ a escuchar los gritos de Lizzie. Al llegar a uno de los salones, la mucama qued√≥ impactada al ver el cuerpo de Andrew cubierto de sangre yaciendo en un sof√° y con el cr√°neo casi desecho.

news.com.au
news.com.au

Lizzie aseguró a la policía que un hombre había asesinado a su padre mientras este descansaba y ella se encontraba en el ático.

Mientras las autoridades examinaban el cuerpo, la mujer le pidió a su sirvienta que fuera a revisar la planta alta, pues había escuchado llegar a Abby.

Bridgett obedeció y al no encontrarla revisó el cuarto de invitados, donde descubrió el cuerpo de la esposa de Andrew tendido en el piso y con su cabeza también destrozada.

La investigación determinó que ambos habían sido asesinados con un objeto pesado y cortante como un hacha, aunque con algunas horas de diferencia, pues la sangre de Abby se encontraba coagulada al momento de la autopsia, la cual se hizo en la mesa del comedor de la familia.

El padre de Lizzie recibió 11 hachazos que lo dejaron con el globo ocular reventado, la nariz rota y heridas que dejaban al descubierto parte de su cráneo. Abby, en tanto, había sido atacada por detrás, pues tenía 19 heridas en la espalda y en la cabeza.

Emma se enteró del asesinato en casa de una amiga y regresó a casa ese mismo día. Al día siguiente, junto a su hermana, pusieron un anuncio en el periódico donde ofrecían una recompensa por cualquier información sobre el asesinato de su padre.

news.com.au
news.com.au

La policía siguió sus indagaciones y encontró dos hachas en la casa de los Borden, una de las cuales había sido limpiada y cubierta con carbón. De inmediato comenzaron a sospechar de Lizzie y días después consiguieron una orden para arrestarla.

La mujer se declaró inocente, pero fue encarcelada hasta que comenzó el juicio 10 meses después. Durante el proceso la empleada de la familia Borden comentó la mala relación que existía entre las hermanas y su madrastra, mientras que la parte acusadora insistía en que el hacha encontrada era el arma homicida.

Lizzie afirmó que mientras su padre era asesinado ella se encontraba en el desván buscando algo, teoría que fue echada por tierra por los investigadores, quienes aseguraron que el piso del lugar estaba lleno de polvo y no había huellas de su presencia. Además insistían en que las heridas de las víctimas coincidían con el hacha encontrada en la casa.

Asimismo, una vecina afirmó que había visto a Lizzie quemar un vestido en el fuego de la cocina pocos días después de los asesinatos, lo que habría sido la razón por la que nunca se encontró la ropa manchada de sangre que habría llevado la mujer durante la masacre.

news.com.au
news.com.au

Pese a todas estas pruebas, el jurado decidió declararla inocente, ya que no existían evidencias concretas que inculparan a Lizzie.

Tras el juicio, la mujer y su hermana finalmente abandonaron la casa y compraron otra m√°s grande en el mismo pueblo, donde vivieron juntas por varios a√Īos hasta una pelea que las distanci√≥.

Lizzie se convirtió en Lizbeth y murió sola producto de una neumonía en 1927. Su hermana Emma falleció nueve días después, en su propia casa.

Hoy la casa de los homicidios es una hostal y una atracción turística en Massachusetts. Cuenta con réplicas casi exactas de los muebles de la familia y ha permitido que los curiosos e incluso interesados en hechos sobrenaturales puedan adentrarse en la historia de los Borden.

El doble homicidio también inspiró la serie protagonizada por Christina Riccie, The Lizzie Borden Chronicles y la película Lizzie con Chloe Suvignon y Kristen Stewart, donde se aborda una supuesta relación entre la mujer y la mucama, y presuntos abusos sexuales de Andrew contra Bridget.

news.com.au
news.com.au
Tendencias Ahora