Andrea Pascale, conocida como “la gringa no gringa” en Instagram, llegó a Chile en la navidad de 2025, siendo oriunda de la ciudad de Houston, en el estado de Texas.
En su natal Texas, Pascale vivió hasta los 30, en un estado que tiene el tamaño de un país, ya que Texas tiene una superficie de unos 695.000 km², mientras España tiene 506.000 km².
De este modo, en el estado texano donde sus habitantes suelen vestir botas y sombrero de vaquero, la norteamericana cultivó una conexión con Chile.
“Mi familia siempre quería volver en Chile”, expresa Andrea, que menciona que su madre tiene raíces chilenas.
Es que para ella, nuestro país favorece la adaptación, porque tiene mucha vida social y una idea de comunidad, que la sociedad norteamericana ha dejado de lado, reflexiona Andrea a la presente redacción. “Desde el punto de vista de vivir bien, Chile siempre fue la mejor opción”, acota.
La soledad en Estados Unidos
A partir de su propia experiencia laboral, Andrea cuenta que trabajó por cinco años en una empresa de marketing digital relacionada con grandes multinacionales como Microsoft y Amazon, pero que objetivamente era un empleo que demandaba estar la mayor parte del tiempo en soledad. “No hay un equilibrio con esa vida”, señala.
“Los gringos no tienen la misma forma de pasar tiempo con su familia y esto crea un problema de sentirse solo en Estados Unidos”, reflexiona la influencer. “Los sueldos son más altos y puedes pagar cualquier cosa de lujo, pero no se puede compartir tu vida con otras personas”, complementa.
Aunque también Pascale destaca un aspecto poco conocido de los ciudadanos norteamericanos: el apoyo con los emprendimientos personales. “A los gringos les encantan los emprendedores, entonces cuando alguien está haciendo un negocio, los gringos son muy cheerleaders (animadores)”.
No obstante, al contrario de la cultura norteamericana, Andrea cree que estas ideas innovadoras a veces son incomprendidas por las personas que no quieren que otros tengan éxito. “Esto no pasa en Estados Unidos”, advierte.
Media gringa y media chilena
“Probablemente yo tenía un año cuando conocí Chile, afirma Andrea a BBCL. “Yo soy media gringa y media chilena. Entonces, tengo casi toda mi familia aquí en Chile”.
Así las cosas, Andrea resalta una imagen hogareña de nuestro país que tiene desde la infancia: “Tenía la idea de Chile de despertarme en la mañana y comer desayuno con mi familia, con un tecito, con un pan con palta y con manjar, cosas así, todo juntos, porque en Estados Unidos no lo tenía, no tuvimos esa cultura en Estados Unidos, era supersolitario porque en Estados Unidos yo tenía que comer mi desayuno sola y aquí en Chile todos comen con la familia”.
“Siempre quería pasar más tiempo en Chile”, repasa. “Vivir aquí es es el sueño que tenía toda mi vida”, detalla la norteamericana a BioBioChile.
El sueño americano
Respecto al sueño americano, la propia Andrea expresa que sacrificar la estabilidad emocional por un bienestar económico no era lo quería para su vida. “Todos quieren ganar plata y el objetivo de la vida es plata, plata, plata, porque yo tengo muchos amigos que están intentando vivir el sueño americano que son de Italia, que son de España, que son de Colombia, de otros países y llegan a ganar plata, pero no están felices viviendo en Estados Unidos, porque falta este equilibrio en la vida”.
“No vale la pena trabajar para sostener tu estilo de vida en Estados Unidos, sin tener amigos y una vida social sana”, piensa Andrea.
Referente a los lugares que ha recorrido en Chile, la joven comenta que “la única ciudad de Chile que yo fui a visitar es Concepción y quedé superimpresionada”, expresa emocionada Pascale.
También la “gringa” quedó fascina con el completo italiano de El Alemán Penquista, afirmando que es el mejor que ha probado.
Aún así, Andrea tiene el sueño pendiente de recorrer el país. “Quiero visitar el sur de Chile, porque todos me dicen que el sur es el mejor”.
“Quiero tener mi casa acá, quiero quedarme porque uno nunca sabe que va a pasar en la vida, pero por ahora no tiene sentido salir de Chile, porque estaba buscando un país más equilibrado”, confiesa.