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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El crucero residencial Villa Vie Odyssey zarpó de Camboya sin pasajeros, luego de que la empresa suspendiera sus operaciones por el alza del combustible. Cerca de 100 residentes siguen varados en el país, sin claridad sobre qué ocurrirá con sus hogares ni con sus pertenencias. La compañía anunció que buscará reestructurarse en 60 días, pero advirtió que no hay garantías. Los pasajeros habían pagado hasta US$899 mil por vivir a bordo durante años.

El crucero Villa Vie Odyssey, concebido como un hogar flotante y llamado el “crucero sin fin“, zarpó de Camboya sin pasajeros y con unos 50 tripulantes, tras obligar a sus residentes a bajar en el puerto de Sihanoukville, hace una semanas.

Cerca de 100 de ellos permanecen varados en el país asiático, según informó Taing Sochitkrishna, director del Departamento de Turismo de esa ciudad.

Qué es un crucero residencial y por qué se fue

Un crucero residencial es una nave donde los pasajeros arriendan o compran una cabina para vivir a bordo durante años, e incluso de forma permanente, en lugar de hacer un viaje corto de vacaciones.

Según PortalCruceros, el Villa Vie Odyssey era uno de los pocos barcos con esa modalidad y llevaba al menos 755 días recorriendo el mundo, de los casi tres años que tenía programado.

Muchos de los pasajeros aseguraron que vendieron todas sus pertenencias o gastaron todos sus ahorros para ser parte del viaje que podía llegar a costar hastas casi 1 millón de dólares.

Pasajeros varados y sin información

Hace dos semanas, la estadounidense Villa Vie Residences, suspendió sus operaciones y pidió a los residentes abandonar la nave con el argumento de que el alza del combustible, vinculada a la guerra en Irán, volvió inviable la operación.

Ante esto, más de 200 personas debieron desembarcar. Según el funcionario camboyano, la mayoría de las demás viajó en avión a otros destinos de la región, y muchas pasaron el martes retirando sus últimas pertenencias.

“Todavía hay muchas cosas en el buque que me gustaría llevarme”, dijo Shirine Thomas, residente de Wilmington, Carolina del Norte a The Independent.

Mary Ann Demsar, profesora jubilada de 67 años de Ontario, Canadá, afirmó que los dueños no han entregado indicaciones sobre qué ocurrirá. “Han guardado absoluto silencio y la única información que recibimos proviene del excelente trabajo del Gobierno y de sus representantes aquí en Camboya”, sostuvo.

El destino del barco no está confirmado, aunque algunos pasajeros y sitios de rastreo marítimo indican que iría a Singapur.

Lo que costaba vivir a bordo

Los residentes pagaron entre 99.999 y 899.000 dólares por el viaje de varios años, según el Daily Mail. El gasto mensual promedio de combustible por cabina era de unos 1.800 dólares (unos 1,8 millones de pesos chilenos), pero habría llegado a entre 6.000 y 8.000 dólares en partes de Asia.

La directora ejecutiva informó a los pasajeros que la nave entraría en una “pausa temporal”.

La compañía dijo que intentará reestructurarse y recapitalizarse, es decir, reorganizar sus finanzas y reunir nuevos recursos, en 60 días, aunque advirtió que “no hay ningún resultado asegurado”.

Con ello, no hay garantías de que el crucero vuelva a zarpar con residentes, muchos de ellos personas mayores que quedaron en Camboya con total incertidumbre.

¿Cómo hicimos esta nota?

Esta nota fue redactada con la inteligencia artificial de Claude (Anthropic). El periodista investigó preliminarmente, seleccionó las fuentes y las entregó a Claude para su redacción usando como referencia el estilo de escritura del autor. Luego el periodista revisó la nota, realizó ediciones y verificó sus fuentes.