Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, quien está siendo juzgado por varios casos de violación, está a punto de dejar la cárcel debido al delicado estado de salud de su madre.
Høiby -fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon- está acusado de 40 delitos, entre estos, cuatro violaciones a mujeres mientras dormían, seis casos de conducta sexual vejatoria y otros de agresiones, amenazas, infracción grave de la ley de narcóticos, daños, alteración del orden público y de tráfico.
Hijo de la princesa de Noruega ¿libre?
Mette-Marit anunció hace poco más de un mes que sufre complicaciones graves de salud debido a una fibrosis pulmonar crónica que se le diagnosticó en 2018, por lo que se encuentra en lista de espera por un trasplante de pulmón.
Tal crisis de salud motivó que la defensa de Marius Borg solicitara al tribunal la posibilidad de levantar la medida cautelar de prisión preventiva en contra de su representado, previo al inicio del juicio.
Según informó El País, en un primer momento, el tribunal acordó su puesta en libertad tras conocerse el estado de salud de su madre, pero la decisión fue rápidamente apelada por la fiscalía.
El ente persecutor que solicita más de 7 años de cárcel para Borg se negó a la medida y solicitó la suspensión de esta, por lo que el joven seguirá en prisión hasta que el Tribunal de Apelación resuelva su caso.
Problemas con el alcohol y otras drogas
Høiby -de 29 años y que no forma parte de la Casa Real- admitió agresiones y otros delitos menores, pero se declaró no culpable de las violaciones, que considera, fueron sexo voluntario, así como de filmar sin consentimiento a varias mujeres y de maltrato.
El juicio está sometido a numerosas restricciones, que incluyen la prohibición de mostrar imágenes del acusado y limitan la reproducción de testimonios y de algunas pruebas.
El hijo de Mette-Marit ha admitido con anterioridad tener problemas con el alcohol y otras drogas, además de padecer trastornos psiquiátricos.