En mayo pasado, salió a la luz el caso de un hombre británico de entonces 79 años, que quedó detenido en Chile tras ser sorprendido con más de 5 kilos de metanfetamina en el Aeropuerto de Santiago. El jubilado fue formalizado y quedó en prisión preventiva en Santiago 1.
A meses del hecho, y con ahora 80 años, William Eastment espera que el caso se resuelva, pero mientras, continúa tras las rejas, lo que preocupa en Reino Unido, debido a los problemas de salud del octogenario, que habría tenido 4 episodios de infección pulmonar en este periodo.
Todo se agrava ante la posibilidad de que sea sentenciado a 15 años de prisión, lo que significa que podría morir privado de libertad.
Jubilado británico podría morir en la cárcel en Chile
Así lo destaca el medio inglés The Mirror: “Su salud no es nada buena. Es muy vulnerable y estar en prisión lo está empeorando todo. Existe una gran preocupación sobre cuánto tiempo más podrá soportarlo”.
Al respecto, afirman que su equipo legal se esfuerza por llegar a un acuerdo con la fiscalía de Chile para evitar un juicio completo.
Para la mala suerte de Eastment, quien es descrito por el medio como un “jubilado británico aficionado a los bolos y la pesca“, la posibilidad de sustituir la pena de prisión por la expulsión de Chile es imposible según la legislación chilena, ya que esa opción no vale para los delitos de narcotráfico.
Recordemos que el adulto mayor fue sorprendido por Aduanas con 5,1 kilos de la mencionada droga, la que podría haber llegado a generar hasta 170.000 dosis activas. Por otro lado, el avalúo total de las sustancias ilícitas llegó a $255 millones.
Según la versión del extranjero, cuando viajaba de México a Australia, con escala en Chile, unos desconocidos se acercaron a él y le ofrecieron 5 millones de dólares (unos 4 mil 716 millones de pesos) por llevar la maleta hasta su destino final, sin conocer qué contenía en su interior.
Preocupa su salud
A pesar de encontrarse en medio del juicio y sin conocimiento respecto a su futuro, su defensa alega que el hombre pasa por un delicado estado de salud, quienes buscan que pueda permanecer en Chile bajo vigilancia. Pero como el acusado ingresó como turista, no tiene derecho al sistema nacional de salud, lo que lo expone a “crecientes gastos médicos”.
Es más, al haber estado fuera de su país por más de tres meses, “ya no recibe su pensión y no tiene forma de acceder a ella desde Chile. No tiene ningún ingreso”.
Para asegurar su liberación, dice el medio inglés, las autoridades nacionales exigen una garantía que cubra dichos costos, para lo cual, necesitan a un miembro de su familia. “Si nadie se presenta, seguirá en prisión”, dijo uno de sus abogados.