Una oenegé alemana anunció este lunes que presentó una demanda en Alemania contra varias compañías, como Lidl y Hugo Boss, por presuntamente “beneficiarse” del trabajo forzado de miembros de la minoría musulmana uigur en China, una acusación negada por las empresas.

El Centro Europeo para los Derechos Constitucionales y los Derechos Humanos (ECCHR), una organización no gubernamental con sede en Berlín, afirmó haber “presentado una denuncia contra varias empresas alemanas” por “presunta complicidad en crímenes contra la humanidad”.

Entre ellas figuran Hugo Boss, C&A, Lidl, Aldi Norte y Aldi Sur.

La asociación las acusa de “beneficiarse y ser cómplice, directa o indirectamente, del trabajo forzado de la minoría uigur en Xinjiang”.

Varios países occidentales acusan a China de encerrar masivamente a miembros de esta comunidad, mayoritariamente musulmana y de habla turca, en campos de trabajo situados en el oeste del país. Pekín niega el término de “genocidio” y afirma que se trata de centros de formación profesional.

Muchas fábricas textiles se hallan en esta región y, según los activistas, aprovisionan a compañías multinacionales.

La oenegé reconoce que es difícil conseguir pruebas tangibles de trabajos forzados entre los proveedores de estas empresas pero se pregunta “si el hecho de mantener relaciones de negocios no es una forma de ayudar y fomentar estos crímenes”, declaró a la AFP la abogada Miriam Saage-Maass, directora de ECCHR.

Según ella, “estos cinco casos son solo un ejemplo de un problema mucho más vasto y sistémico”.

En declaraciones a la AFP, C&A afirmó “no tolerar el trabajo forzado (…) en su cadena de suministro”, mientras que Aldi aseguró haber “establecido normas vinculantes para todos sus socios comerciales” para evitar estos problemas.

Hugo Boss recordó haber “pedido hace meses a sus proveedores que se informen y confirmen que la producción de bienes en la cadena de suministro se realiza de acuerdo con (…) los derechos humanos”.

Por su parte, Lidl declaró a la AFP que la denuncia de la oenegé se basa en “listas antiguas de proveedores”.

En Francia, la asociación anticorrupción Sherpa presentó en abril una denuncia similar contra cuatro multinacionales de ropa, incluidas Uniqlo y Zara.