Conmoción causó en Italia, la muerte de una joven paquistaní de 18 años a manos de su familia, tras no aceptar someterse a un matrimonio arreglado con su primo.

La joven identificada como Saman Abbas, fue reportada como desaparecida en la zona de Novellara, en la región de Emilia Romana, donde llegó a vivir con su familia cuando tenía tres años. Su padre trabajaba en una empresa cosechando frutas y verduras, que le brindó una casa, según consignó el diario argentino Clarín.

A pesar que Saman se adaptó a la cultura italiana, su familia era muy apegada a las tradiciones musulmanas e incluso la obligaron a usar la vestimenta propia de su religión, cubriéndola de pies a cabeza con ropas negras.

Contexto | AFP

Cuando la obligaron a dejar el colegio y le avisaron que tenía que casarse con su primo, Saman pidió ayuda a sus vecinos, que poco pudieron hacer. Finalmente, luego que su padre la amenazara con hacerla volver a Paquistán, la joven interpuso una denuncia al servicio social del municipio.

A sus 17 años fue enviada a una casa de acogida donde estuvo por un tiempo. Al cumplir la mayoría de edad, regresó al hogar de sus padres para recuperar algunos documentos, tras lo cual desapareció.

Fueron los trabajadores de la casa de acogida, quienes interpusieron la denuncia ante la policía, quienes encontraron el hogar familiar completamente vacío.

¿Qué ocurrió?

Con todos los antecedentes, la policía comenzó la investigación que logró dar con una cámara externa de la empresa donde el padre de la joven trabajaba y que apuntaba también al hogar familiar. En las imágenes se podía ver a Saman saliendo junto a sus padres, quienes regresaron sin ella.

En otro clip, se observaba al tío de la joven con otras dos personas llevando una pala y herramientas hacía un terreno detrás de la casa.

La búsqueda de la adolescente se extendió por un mes y fue seguida de cerca por los italianos a través de la televisión. La policía logró dar con el hermano menor de Saman y con su tío, mientras que los padres escaparon a Paquistán.

Fue precisamente el hermano de ella, quien aseguró que su tío le confesó haber asesinado a Saman, aunque jamás le dijo dónde la enterró.

De acuerdo al relato, la noche del 30 de abril, Saman intentó irse de la casa de sus padres nuevamente tras una discusión por su matrimonio arreglado. Su papá no la dejó ir y llamó al tío de la joven, quien le aseguró que “se haría cargo”.

Saman salió con sus padres rumbo al campo, donde se habrían reunido con el tío. Desde entonces nadie nunca más volvió a la adolescente, cuyo cuerpo permanece desaparecido hasta el día de hoy.

Actualmente la policía continúa trabajando para obtener una declaración del tío de la joven y se espera una orden de búsqueda internacional para encontrar a los padres de Saman.

Por su parte, la Asociación Islámica de los Imam y Guías Religiosos, afirmó que “emitiremos una fatwa (sentencia religiosa) contra los matrimonios combinados forzados y también contra la usanza tribal de la infibulación femenina”.