En las últimas horas se dio a conocer la historia de “Vaquita”, un perrito antofagastino que se hizo conocido por ser llevado hasta el veterinario en una ‘marcha falsa’. El can presentaba lesiones originadas por proyectiles y fue operado con éxito.

Según se vio en redes sociales, las personas organizaron una marcha por la ciudad con el objetivo de que el animalito, que había sufrido heridas durante las últimas manifestaciones, los siguiera hasta un centro asistencial.

Esto se debió a que Vaquita no se dejaba tomar, lo que hacía muy difícil su traslado. Afortunadamente la ingeniosa idea, de llevarlo engañado al lugar, tuvo el efecto deseado y el can llegó hasta una clínica.

En total se juntaron un centenar de personas para realizar el recorrido. Sobre el final, el perrito fue recibido por una profesional para ser tratado de sus heridas.

Toda la travesía fue dada a conocer a través de la cuenta de Instagram del perro, que cuenta con más de 7.000 seguidores.

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El centro donde se llevó a cabo la cirugía fue DarlingVet, en Antofagasta, cerca de las 20:00 horas del pasado jueves. Los médicos veterinarios encargados fueron Alberto Oviedo y Bárbara Beltrán.

Desde la clínica veterinaria indicaron a BioBioChile que Vaquita está “gozando de buena salud” y fue llevada hasta un centro municipal para que esté cuidada de forma temporal, ya que en las últimas horas se liberó un cupo especial.

A eso agregaron que las futuras curaciones se realizarán en DarlingVet, a la espera de una buena evolución.

Desde ya se adelantó que todo el proceso de recuperación podría extenderse entre dos y tres semanas.

Cabe señalar que los propios veterinarios realizaron un reporte de la salud del perrito luego de la operación, el cual fue difundido por el medio local El Regionalista.

“Tratamos dos heridas que estaban en la zona posterior en el miembro derecho, lo más probable heridas por proyectil (…) Esas lesiones van a seguir tratándose por unos 15 a 20 días, porque son abiertas. La herida de la oreja se pudo suturar bien y sin problemas”, explicó Alberto Oviedo.

“En las heridas de las patitas se sacó el tejido muerto, porque cuando se recibe un proyectil todos los vasos sanguíneos de esa zona se mueren y no se irrigan. Por eso que netamente tuvimos que retirar esa zona que estaba muerta. No tenía perdigones, pero sí heridas”, agregó.

En ese momento, el profesional sostuvo que buscarían algún lugar temporal para el perrito, a la espera que sanen sus heridas.

“Se le colocaron medicamentos de depósito y algunos antibióticos que se pueden ocupar para ese tipo de cosas. También va una dosis de analgésicos”, concluyó.