Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.
El sábado 4 de abril, Chile cambiará su huso horario de UTC-3 a UTC-4, retrasando los relojes una hora. Aunque el país oscila entre UTC-3 y UTC-4, el huso apropiado sería UTC-5. Este cambio afectará la luminosidad de las mañanas y tardes. Chile adoptó su huso actual en 1918, adelantando una hora lo establecido en 1912. Desde entonces, se han alternado entre husos -3 y -4.
El próximo sábado 4 de abril, la mayor parte de Chile ajustará los relojes retrasándolos 1 hora. De esta forma, se pasará del huso horario UTC-3 al UTC-4.
El cambio en los husos, mayormente conocidos como horario de verano e invierno, causará que las mañanas sean más luminosas y las tardes más oscuras.
De esta forma, se apegará a lo que demanda el Decreto 224, pero no a lo que le corresponde a Chile por su ubicación geográfica. Y es que, aunque nuestro país oscila entre UTC-3 y UTC-4, el huso apropiado sería UTC-5, el mismo que tienen países como Perú, Colombia, Ecuador y las regiones del oeste de Brasil, entre otros.
No obstante, pasar a esta alternativa generaría un cambio radical en la vida de los chilenos, amaneciendo y atardeciendo antes de lo habitual. Por ejemplo, si hoy el Sol sale a las 8:00, con UTC-5 sería a las 6:00, y a las 7:00 horas con UTC-4 (horario de invierno). ¿Cómo se originó el huso que utilizamos en Chile?
En 1884, Chile fue uno de los 26 países que participaron del primer Congreso del Meridiano en Washington que buscaba fijar la hora universal, estableciendo la zona +0 en el meridiano de Greenwich (UTC+0), recuerda el Servicio Hidrográfico Y Oceanográfico de la Armada (SHOA).
En 1912, nuestro país se reunió junto a otras 17 naciones en la Conferencia Internacional de la Hora en París, donde se creó el llamado “Sistema de Husos Horarios”. Allí se acordó asignar a Chile la hora del meridiano 75º weste, que corresponde a 5 horas menos que el meridiano de Greenwich, o del Tiempo Universal Coordinado (UTC por sus siglas en inglés). Es decir, el huso que le corresponde a nuestro país por su ubicación geográfica.
Seis años más tarde, en 1918, se generó otro cambio cuando se adoptó como hora oficial la del meridiano 60º weste, que adelantó lo antes establecido en 1 hora, pasando al huso -4 respecto al meridiano de Greenwich.
Casi 10 años después, en 1927, se adoptaron dos horas diferentes: La hora oficial de invierno (−5) y la hora oficial de verano (−4). Los cambios se efectuarían el 1.º de abril y el 1.º de septiembre de cada año. No obstante, este sistema de hora económica no se concretaría a largo plazo.
Luego, en 1946, ante la incapacidad de las plantas de energía de satisfacer las necesidades del país, se dispuso un cambio de hora para Santiago y la zona central. Así, quedó la capital y la zona central con el huso horario de −3 horas y el resto del país con un huso horario de −4 horas. Poco después, en 1947, se cambia la hora estándar, adoptando nuevamente la zona −4 como hora oficial, que rigió para toda la República.
Sin embargo, la fecha que marcó un antes y un después en la variación horaria del país fue 1968. Ese año, en medio de una sequía que tenía al país con constantes cortes de luz, se dispuso que la hora oficial sería la del meridiano 75º W (zona -3) para ahorrar energía. Además, se implementaron intervalos de horarios de verano e invierno.
A partir de esa fecha, nuestro país ha utilizado de forma casi ininterrumpida el horario de verano e invierno, con el huso horario -3 y -4 respectivamente. No obstante, hubo algunas ocasiones en las que se hicieron ajustes, por ejemplo, durante el cambio de mando del año 90 o para el terremoto del 2010. También, durante los años 2015 y 2016 se estableció de forma permanente el horario de verano, pero luego se volvió a la normalidad.
Distintas voces del mundo científico han planteado los problemas que trae el cambio de hora para la adaptación, sobre todo en materia de los ciclos de sueño.
La evidencia clínica y estudios internacionales han documentado que incluso una variación de una hora puede afectar la calidad del descanso en los días posteriores al cambio de horario.
Desde el punto de vista médico, Luis Espinoza, neurólogo de Clínica RedSalud Santiago, explica que el reloj biológico regula los ciclos de sueño y vigilia, por lo que cualquier modificación en la hora oficial genera una desincronización temporal del ritmo circadiano.
“Esto puede traducirse en somnolencia matinal, irritabilidad, fatiga y menor concentración, especialmente durante los primeros días”, señala. “En general, el organismo tarda entre dos y tres días en ajustarse, aunque en algunos casos el proceso puede extenderse hasta una semana”.
Por su parte, el astrofotógrafo Arturo Gómez mencionó a BioBioChile que “en estos momentos estamos usando un huso horario equivocado, en donde el Sol, al mediodía, se ubica en el cielo sobre las regiones este de Brasil y Argentina. Siendo muy rigurosos, a nuestro país le correspondería, geográficamente, el huso horario -5; pero se dejó en -4 por un asunto de acomodación con las labores diarias de nuestro pueblo”.
“Sabemos que no podemos usar, durante todo el año, el horario de verano. Ya lo experimentamos con el increíble error del exministro Máximo Pacheco, en donde decretó horario de verano para todo el año. Los escolares y la gente, en general, salían de noche de sus casas, con cielos estrellados y, a mitad de mañana, los niños dormían en sus escritorios. Con ese ‘experimento’ se comprueba, para los amantes del horario de verano, que NO sirve“, complementó.
Asimismo, profundizó que lentamente la Tierra va dándonos días más oscuros hacia el invierno y que todas las especies van adaptándose a este cambio de forma natural. Sobre esa línea, insistió en que “Chile debe quedarse, durante todo el año, con el horario de invierno, es decir, huso horario -4“, agregando que “los neurólogos y el mundo científico opinan lo mismo. Los políticos, orgullosos de sus opiniones y leyes, en esta ocasión están muy equivocados”.
Nuestra sección de OPINIÓN es un espacio abierto, por lo que el contenido vertido en esta columna es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial de BioBioChile
Estamos recopilando más antecedentes sobre esta noticia, quédate atento a las
actualizaciones.
Alerta de Spoiler
Este artículo podría contener información clave sobre la trama de un libro, serie o
película.
Advertencia de imágenes explícitas
¡Cuidado! Las imágenes de este artículo pueden herir la sensibilidad de algunas personas.
VER RESUMEN
Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.
{{ post.resumen_de_ia }}
Este artículo describe un proceso judicial en curso
Existe la posibilidad de que los cargos sean desestimados al finalizar la investigación, por
lo cual NO se debe considerar al o los imputados como culpables hasta que la Justicia
dicte sentencia en su contra. (Artículo 04 del Código Procesal Penal)
Violencia contra la mujer
Si eres víctima o testigo de violencia contra la mujer, denuncia al
149 de Carabineros, recibe orientación llamando al
número corto 1455 del Sernameg o pulsa para
usar el chat de orientación Sernameg
Suicidio
Si necesitas ayuda psicológica especializada o conoces a alguien que la requiera, el Ministerio
de Salud tiene un teléfono de ayuda atendida por profesionales todos los días del año y las 24 horas,
marcando desde celulares el *4141. Además, puedes recurrir a Salud Responde en el 600 360 7777.
Las personas sordas pueden recibir asistencia ingresando a
este enlace.
Transporte privado
Las aplicaciones de transporte privado pagado aún no se encuentran normadas por la legislación chilena.
Estudio científico
Este artículo se basa en un estudio científico que puede ser sometido a nuevas pruebas para ser validado o descartado. Sus resultados NO deben considerarse concluyentes.