VER RESUMEN
Blake Lively se vio envuelta en una disputa con Justin Baldoni durante la promoción de la película "It Ends With Us", donde él la acusó de usar a Ryan Reynolds y Taylor Swift para presionarlo en decisiones creativas. La situación escaló a demandas cruzadas, revelando mensajes privados donde Lively llamaba a Baldoni "director tonto" y pedía a Swift su respaldo. La amistad entre Lively y Swift se vio afectada, distanciándose públicamente, y Lively enfrentó desafíos judiciales y en su carrera, con proyectos en pausa y disputas legales que le costaron millones en honorarios legales.
Antes de que Blake Lively se convirtiera en protagonista de una de las disputas más comentadas de Hollywood, el público la conoció como Serena van der Woodsen en Gossip Girl: carismática, luminosa, impulsiva y muchas veces atrapada en sus propios errores. En la serie, Serena solía avanzar con encanto, pero Blair Waldorf casi siempre iba un paso adelante, con estrategia, cálculo y una capacidad implacable para leer el tablero.
Curiosamente, durante años, en la vida real, Taylor Swift pareció ocupar para Lively un lugar parecido al de Blair: amiga cercana, figura poderosa y aliada capaz de mover el centro de gravedad de cualquier historia.
Por eso una frase alusiva a la cantante terminó convertida en símbolo de una caída de la actriz. “Resulta que tengo unos cuantos dragones. Para bien o para mal, pero normalmente para bien. Porque mis dragones también protegen a aquellos por quienes lucho”, escribió Lively en un supuesto mensaje a Justin Baldoni, según documentos citados por People.
Con esos “dragones”, la actriz aludía a dos figuras centrales de su círculo: su marido, Ryan Reynolds, y Taylor Swift. Recordando su popular personaje, Serena siempre parecía confiar en su brillo y esta vez Lively también pareció confiar en el peso de quienes la rodeaban.
El mensaje apareció dentro de la demanda por 400 millones de dólares que Baldoni presentó en enero de 2025 contra Lively, Reynolds y su publicista, Leslie Sloane. El actor y director sostuvo que Lively usó a Reynolds y Swift para presionarlo durante las discusiones creativas de It Ends With Us, especialmente por una escena en la azotea que ella quería reescribir. Según la acusación, Baldoni sintió que enfrentaba a “dos de las celebridades más influyentes y adineradas del mundo”.
“It Ends With Us” o cómo una frase terminó con la carrera de Blake Lively
Hasta entonces, la disputa ya venía creciendo desde la promoción de la película. Durante la gira de prensa de 2024, los fanáticos notaron que Lively y Baldoni casi no interactuaban, no posaban juntos y manejaban agendas separadas.
Business Insider recordó que la cinta logró recaudar cerca de 350 millones de dólares en todo el mundo, pero el éxito comercial no alcanzó para contener el ruido: la pelea detrás de cámaras terminó por devorarse la conversación sobre la historia.
En diciembre de 2024, Lively presentó una denuncia contra Baldoni por acoso sexual, represalias, incumplimiento de contrato y una supuesta campaña para dañar su reputación. Él negó las acusaciones y respondió con una contrademanda donde la acusó de intentar tomar el control creativo de la película y destruir su carrera. Desde ese momento, el conflicto dejó de parecer una tensión de alfombra roja y se transformó en una batalla judicial, mediática y reputacional.
Arrastrando a Taylor Swift
Pero la frase de los “dragones” cambió el tono de la historia porque arrastró a Taylor Swift a un conflicto que no le pertenecía directamente.
People informó que Swift no figuraba como parte en la demanda, pero su nombre apareció reiteradamente mientras el caso avanzaba. El equipo de Baldoni incluso intentó citarla como testigo en mayo de 2025, lo que aumentó la incomodidad dentro de una amistad que llevaba casi una década bajo observación pública.
La situación empeoró cuando la justicia liberó mensajes privados entre Lively y Swift en enero de 2026. En esos textos Lively habría llamado a Baldoni “director tonto” y “payaso”, mientras le pedía a Swift que apoyara una versión revisada del guion.
ABC News también citó documentos donde Lively le pedía a la cantante que dijera que estaba emocionada por la película y por las páginas que ella le había enviado. Ahí, la dinámica cambió: la amiga poderosa ya no aparecía como un refugio, sino como una figura arrastrada a una pelea ajena.
Recordemos que Taylor Swift y Blake Lively mantenían una amistad tan cercana como Serena y Blair en Gossip Girl, tanto que la cantante es madrina de tres de los hijos de la actriz.
Pese a ello, el entorno de Swift intentó tomar distancia. Un representante de la cantante declaró que Taylor Swift nunca estuvo en el set de la película, que no participó en el casting ni en decisiones creativas, que no compuso la música de la película, que no vio un corte ni hizo notas, y que recién vio It Ends With Us semanas después de su estreno público.
El mensaje dejó poco espacio para interpretaciones: Swift no quería quedar instalada como una fuerza detrás de las decisiones de Lively.
El dragón que se fue
La amistad también empezó a mostrar grietas públicas. People reportó en 2025 que Swift y Lively estaban tomando un espacio después de que la cantante recibiera la citación de los abogados de Baldoni.
Más tarde, otra fuente del mismo medio aseguró que ambas ya no eran tan cercanas ni pasaban tanto tiempo juntas como antes, y que Taylor “Taylor está trabajando para confiar en Blake de nuevo, pero va a tomar algún tiempo”. La Blair de la vida real, por decirlo en clave Gossip Girl, parecía haber decidido observar desde más lejos.
El quiebre se hizo más evidente cuando la semana pasada Lively y Reynolds no asistieron a la boda de Taylor Swift y Travis Kelce, celebrada en el Madison Square Garden de Nueva York, donde dicen asistieron más de 1000 invitados. La pareja tampoco acudió a la cena de ensayo y para una relación que durante años funcionó como símbolo de cercanía, la ausencia habló más que cualquier comunicado.
Mientras tanto, la carrera pública de Lively entró en una zona compleja sin proyectos a la vista. Another Simple Favor, el estreno que tuvo después de la película con Bladoni, llegó a Prime Video en medio del caso y su promoción fue descrita como un “campo minado”: la actriz hizo poca prensa porque cualquier movimiento podía terminar siendo usado en su contra por Baldoni y sus abogados.
Más que una desaparición absoluta, su agenda quedó marcada por cautela, ruido judicial y dudas sobre su regreso, porque, pese a que su página de IMDB registra que tiene 3 proyectos en carpeta, la realidad es que ni siquiera hay fechas de estreno agendadas.
Los coletazos de la disputa de Blake Lively y Justin Baldoni
En abril de 2026, el golpe judicial para Lively fue fuerte: el juez Lewis J. Liman desestimó 10 de sus 13 reclamaciones contra Baldoni, incluidas las relacionadas con acoso, aunque dejó en pie acusaciones más acotadas como incumplimiento de contrato y represalias contra Wayfarer Studios.
En mayo, ambas partes llegaron a un acuerdo antes del juicio, y Lively reapareció en la Met Gala pocas horas después, en lo que varios medios leyeron como un intento por recuperar el control de su imagen, aunque pasó sin pena ni gloria por la alfombra roja más famosa de la moda.
La disputa, sin embargo, todavía dejó coletazos económicos y personales. A fines de junio, The Guardian informó que Lively pidió más de 8 millones de dólares en honorarios y costos legales derivados de la contrademanda de Baldoni, mientras los abogados de la actriz acusaron al actor y a Wayfarer de usar una estrategia judicial de “tierra arrasada” para desgastar sus recursos.
Justin Baldoni y su última jugada
Tras toda esta situación, la imagen de Blake Lively ya está bastante aporreada, sin embargo, el último capítulo lo escribieron Justin Baldoni y su esposa, Emily, en un video publicado esta semana.
El actor aseguró: “No hemos hablado públicamente durante la mayor parte de los últimos dos años, y no es porque no hayamos tenido nada que decir, porque el Señor sabe que lo hemos hecho”, dijo Baldoni, agregando “Pero… simplemente no se sentía como el momento adecuado”.
Mientras que su esposa habló sobre la “injusticia y el dolor” que vivieron, además de mostrar su sensación tras lo que vivieron el último tiempo indicando: “La verdad es que la realidad es que ha habido mucho trauma para que nos movamos como familia”.
Aunque la pareja nunca nombró a Lively, la verdad es que todos asumieron que la disputa aún no termina al 100% y probablemente aún queden golpes para la actriz.
Esto porque después de cerrar el caso, la película que protagonizaron en vez de traer un éxito más a la carrera de Blake Lively le costó su reputación, la carrera que construyó en Hollywood y por sobre todo, la amistad de su “dragón” favorito, Taylor Swift.
Enviando corrección, espere un momento...