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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Dormir bien es crucial para la salud cardiovascular, metabólica y emocional. Claudia Correa de IP-CFT Santo Tomás destaca que la higiene del sueño es vital para el bienestar físico y mental. La falta de descanso puede causar ansiedad, depresión y problemas de concentración. A largo plazo, aumenta el riesgo de hipertensión, infartos y trastornos metabólicos. Se recomienda dormir entre 7 y 9 horas, respetar los ritmos naturales y evitar dispositivos electrónicos antes de acostarse.

Dormir bien no solo permite recuperar energía, sino que también influye directamente en la salud cardiovascular, metabólica y emocional de las personas. Por ello, mantener una adecuada higiene del sueño es un factor clave para el bienestar físico y mental.

En este sentido, Claudia Correa, directora del área de Salud en IP-CFT Santo Tomás, sede Santiago Centro, enfatizó que un descanso adecuado es fundamental para un estilo de vida saludable y que pequeños cambios en los hábitos diarios pueden marcar una gran diferencia en la calidad del sueño.

Un punto clave en este proceso es la higiene del sueño. La profesional explicó que corresponde al conjunto de hábitos que facilitan un descanso reparador. “No cuidarla conlleva riesgos graves que afectan prácticamente todos los sistemas de nuestro organismo”, agregó.

“La privación de sueño causa cansancio, ansiedad, depresión, mal humor e irritabilidad, reduce la capacidad de concentración, el aprendizaje y la memoria”, precisó Correa.

¿Qué pasa si no duermo lo suficiente?

La directora advirtió que los efectos de un mal descanso también pueden manifestarse a largo plazo en la salud física, ya que “aumenta el riesgo de desarrollar un gran número de enfermedades a largo plazo, como una baja en la inmunidad y trastornos cardiovasculares”.

La experta mencionó que no tener un buen dormir “eleva la presión arterial y la frecuencia cardíaca, incrementando el riesgo de hipertensión, infartos y accidentes cerebrovasculares. También puede favorecer trastornos metabólicos como la obesidad y la aparición de diabetes tipo 2“.

Horarios para dormir mejor

Respecto a las horas recomendadas de descanso, la especialista indicó que los adultos necesitan un rango adecuado de sueño para mantener una buena salud. “En general, los adultos necesitan entre 7 y 9 horas de sueño nocturno para mantener una buena salud física y mental. Lo ideal es no dormir menos de 6 horas ni más de 9”, puntualizó.

También, Correa destacó la importancia de respetar los ritmos naturales del organismo. “Existe un rango horario ideal influenciado por el ritmo circadiano. Lo recomendable es dormirse entre las 22:00 y las 23:00 horas y despertar entre las 6:45 y las 7:00 de la mañana“, indicó.

Consejos para mejorar la calidad de sueño

En relación con el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir, la directora de Salud advirtió que esta práctica afecta negativamente la calidad del descanso. “Usar el celular o ver televisión antes de dormir afecta negativamente la calidad del sueño”, afirmó.

“La luz azul de las pantallas reduce la producción de melatonina, que es la hormona del sueño, y aumenta el cortisol, lo que dificulta conciliar el sueño y provoca despertares nocturnos. Por eso es muy recomendable evitar el uso de pantallas al menos una hora antes de ir a acostarse”, detalló la directora de Santo Tomás.

Finalmente, la especialista entregó algunas recomendaciones simples que pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño.

Para dormir mejor es fundamental:

– Mantener un horario constante para acostarse.
– Apagar las pantallas una hora antes de dormir y procurar que el ambiente esté oscuro y fresco.
– Cenar liviano y evitar el café, el té, la nicotina y el alcohol durante la noche.
– Actividades como leer, escuchar música suave o tomar un baño caliente pueden favorecer la relajación y facilitar un descanso profundo y reparador.