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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En invierno aumenta el riesgo de incendios eléctricos por el uso de estufas. Según Bomberos y entidades técnicas en Chile, entre el 70% y 80% de los siniestros se originan en fallas eléctricas. Es vital reforzar medidas preventivas y estar alerta a señales como olores a plástico quemado, cortes de energía frecuentes, enchufes calientes o luces parpadeantes. Se aconseja verificar certificaciones SEC, realizar revisiones con profesionales, usar productos de calidad, mantener calefacciones adecuadas, evitar sobrecargar enchufes y tener extintores en casa.

En esta época de bajas temperaturas, el riesgo de fallas e incendios de origen eléctrico se eleva ante el uso de estufas y sistemas de calefacción que funcionan con este tipo de alimentación.

En Chile, si bien no existen estudios concluyentes, desde Bomberos y diversas entidades técnicas existe un diagnóstico compartido: Entre el 70% y el 80% de los siniestros tienen su origen en fallas del sistema eléctrico.

Ante este escenario, es clave reforzar las medidas de prevención y estar atentos a señales que podrían advertir problemas eléctricos, especialmente en una época donde el consumo energético se intensifica.

Señales que podrían advertir problemas eléctricos y aumentar el riesgo de incendios

Luis Clavería, jefe de Control de Calidad de COVISA, empresa chilena dedicada a la fabricación y venta de conductores eléctricos, entregó algunas señales a las que poner atención en el hogar.

• Olor a plástico quemado en enchufes o tableros.
• Cortes de energía frecuentes.
• Automáticos que se disparan sin razón aparente.
• Enchufes en mal estado o que se calientan en exceso.
• Luces que parpadean de forma irregular.

“Estas situaciones no deben ser ignoradas, ya que pueden ser el indicio de sobrecargas, conexiones defectuosas o equipos en mal estado que podrían derivar en emergencias mayores”, explica.

¿Cómo prevenir riesgos?

● Verificar que todos los artefactos cuenten con certificación SEC.
● De ser posible realizar una revisión preventiva con un profesional capacitado y certificado.
● Optar por productos de calidad y marcas reconocidas.
● Mantener los sistemas de calefacción en buen estado.
● Evitar sobrecargar enchufes y no abusar de extensiones eléctricas.
● Asegurar que estufas y calefactores estén alejados de materiales inflamables (cortinas, ropa de cama, alfombras, etc.).
● Contar con extintores en el hogar.
● Definir un plan de escape y realizar simulacros.

“La seguridad eléctrica no solo depende de la tecnología, sino también de las decisiones que tomamos a diario. Una instalación adecuada y una mantención oportuna pueden marcar la diferencia entre un invierno seguro y un accidente evitable”, concluye Clavería.