El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona completó con éxito el primer trasplante de riñón en España entre dos personas con Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) vivas. El hito se produjo después de que en 2025 se levantara el veto legal que impedía este tipo de intervenciones entre pacientes con la infección. En Chile la situación aún es diferente.
De acuerdo con lo informado por EFE, el equipo médico que participó en el procedimiento explicó este viernes, durante una rueda de prensa, que tanto el receptor como el donante —ambos de mediana edad y que han preferido mantener el anonimato— se encuentran en buen estado de salud tras la cirugía.
Los especialistas señalaron que ninguno de los pacientes presentó complicaciones derivadas de la combinación entre los medicamentos inmunosupresores propios de un trasplante y el tratamiento antirretroviral que ambos reciben por el VIH.
Respecto de la intervención, precisaron que el hecho de que los pacientes vivieran con VIH no modificó el procedimiento habitual de un trasplante renal.
El urólogo Enric Trilla explicó que la cirugía se extendió por cuatro horas y se realizó mediante cirugía robótica, una técnica que supone “un menor impacto físico para el paciente que la cirugía convencional, ya que reduce el riesgo de infección, favorece la recuperación posoperatoria y disminuye las complicaciones de la pared abdominal”.
Caso del paciente con VIH
El paciente que recibió su nuevo riñón padecía una glomerulonefritis crónica, una inflamación de los filtros pequeños de los riñones que, aunque no estaba relacionada con el VIH, se le había complicado hasta el punto de requerir un trasplante renal, consigna El País.
“Por las tardes estaba muy cansado, tenía que tener cuidado al comer… Mis riñones apenas filtraban al 7%”, cuenta el receptor al medio citado.
Los riñones se encargan de filtrar los desechos de la sangre, eliminar el exceso de agua y sales a través de la orina y mantener el equilibrio de minerales, entre otras funciones. Cuando su funcionamiento se ve alterado, las toxinas se acumulan en el organismo, puede producirse retención de líquidos y aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Ante ese escenario, el paciente necesitaba un trasplante y un amigo suyo, que también vive con VIH, se ofreció a donarle uno de sus riñones. “Vino conmigo a todas las pruebas y los médicos nos dijeron que éramos compatibles. Así que lo hicimos”, recordó.
Tras superar los exámenes y evaluaciones médicas, ambos recibieron la autorización para someterse a la intervención, que fue posible gracias al cambio de la normativa aprobado en 2025.
Legislación sobre donantes con VIH en España
En España, la orden que autoriza el trasplante entre donantes y receptores con VIH fue aprobada el año pasado, derogando una normativa de 1987 que lo prohibía.
No obstante, desde 2005 las personas con VIH ya podían recibir órganos provenientes de donantes sin el virus, siempre que cumplieran ciertos requisitos, como mantener una carga viral indetectable o controlada mediante tratamiento antirretroviral y no haber presentado infecciones “oportunistas”, salvo excepciones.
En Europa, solo seis países permiten expresamente los trasplantes entre personas con VIH y cada año, 50 personas con VIH esperan un órgano en España: 30 requieren un trasplante renal, 15 un trasplante hepático y 5 un trasplante de corazón, pulmón o páncreas, según datos de la ONT.
Para Albert Santdiumenge, coordinador del Programa de Donación y Trasplantes del hospital, este avance “es un paso más para desestigmatizar el VIH, al darles a las personas que viven con la infección la posibilidad de convertirse en donantes si así lo desean”.
“Es un hito porque estamos ampliando el número de personas que pueden ser donantes. Esto beneficia a todos los pacientes en lista de espera: a los receptores con VIH les ayuda a tener antes un órgano y también favorece a las personas en lista de espera sin VIH, porque al haber más órganos, hay más posibilidad de que sean trasplantados”, concluyó.
¿Cuál es la realidad en Chile?
La realidad en Chile aún es diferente, según explicó a BioBioChile la doctora María Elena Ceballos, infectóloga y especialista en VIH del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Adulto de la Pontificia Universidad Católica.
La médica señala que, con el paso de los años, las personas con VIH que lograban un buen control de la enfermedad, mantenían una carga viral indetectable y una adecuada recuperación de su sistema inmunológico, comenzaron a acceder a trasplantes de órganos sólidos.
“Las personas ya más controladas, con inmunidad recuperada y con carga viral indetectable empezaron a recibir trasplantes de órganos sólidos porque estaban en mejores condiciones de salud para someterse a este procedimiento”, explica.
En ese contexto, añade que “eran donantes VIH negativos quienes podían donar órganos a personas VIH positivas. En gran parte del mundo, incluso en nuestro país, hemos tenido muchos pacientes que viven con VIH y que ya se han trasplantado con órganos provenientes de donantes VIH negativos”, afirma.
Normativa podría cambiar en un futuro
En esa línea, la infectóloga sostiene que con el tiempo también ha surgido evidencia de que las personas con VIH pueden donar órganos a otras que viven con el virus.
Sin embargo, aclara que en Chile “no ha habido un cambio en la normativa respecto a que donantes VIH positivos puedan donar sus órganos. Sigue vigente la norma que establece que solo pueden donar personas VIH negativas, además de descartarse otras infecciones virales“.
Aun así, la especialista considera que este escenario podría cambiar en el futuro.
“Eso es algo que se podría evaluar a largo plazo porque ya existe evidencia, no solo en España, sino también en otros países, de que es posible realizar estas donaciones bajo condiciones de seguridad”, concluye la doctora Ceballos.