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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Con la llegada del otoño y los cambios de temperatura, se incrementa la percepción de síntomas de incontinencia urinaria. La incontinencia es la pérdida involuntaria de orina debido a problemas en el control de la vejiga. El ginecólogo Octavio Torres explica que el frío puede intensificar los síntomas, provocando mayor irritación vesical y aumento de infecciones urinarias. La disminución de líquidos, la falta de actividad física y los cambios en la rutina diaria también pueden agravar la situación. Por ello, identificar el tipo de incontinencia es crucial para un tratamiento específico, que puede incluir mantener una adecuada hidratación, evitar irritantes como la cafeína y fortalecer el piso pélvico.

Con la llegada de sistemas frontales y los primeros descensos de temperatura propios del otoño, muchas personas comienzan a notar cambios en su organismo. Uno de ellos puede ser el aumento o la percepción más evidente de síntomas asociados a la incontinencia urinaria.

De acuerdo al sitio de salud de Andes Salud, la incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina, debido a la incapacidad de control de la vejiga.

Este órgano tiene como función almacenar la orina producida por los riñones hasta el momento de la micción.

“La incontinencia urinaria es más común de lo que se cree y tiende a subdiagnosticarse. En períodos de cambios de temperatura, hay factores que pueden hacer que los síntomas se intensifiquen o se vuelvan más notorios”, explica Octavio Torres, ginecólogo de Clínica INDISA.

¿Por qué los cambios de temperatura pueden influir en la incontinencia urinaria?

Si bien el frío no es una causa directa de incontinencia, sí puede influir en su manifestación.

Durante los meses más fríos, es habitual disminuir el consumo de líquidos, lo que puede concentrar la orina y generar mayor irritación vesical (inflamación o molestia en la vejiga, caracterizada por necesidad urgente y frecuente de orinar, ardor y dolor pélvico) .

Además, los cambios de temperatura pueden estimular una mayor actividad de la vejiga, aumentando la sensación de urgencia.

“A esto se suma que en esta época aumentan las infecciones urinarias, que pueden agravar los síntomas o incluso desencadenar episodios en personas que antes no los presentaban”, señala el especialista.

Según el sitio de salud Arkansas Urology, “la diuresis por frío es la forma en que el cuerpo conserva el calor cuando experimenta bajas temperaturas”.

“A medida que bajan las temperaturas, el cuerpo comienza a contraer los vasos sanguíneos para mantener calientes los órganos internos y reducir el flujo sanguíneo hacia la piel. Esto provoca un aumento de la presión arterial, ya que se bombea la misma cantidad de sangre por todo el cuerpo en un espacio mucho menor”, explica el sitio.

Por lo tanto, los riñones trabajan para eliminar el exceso de líquido y reducir la presión arterial, lo que provoca mayores ganas de orinar.

“Ten en cuenta que si no te mantienes hidratado, tus riñones no podrán realizar su función correctamente y filtrar los desechos. Esto puede provocar una infección del tracto urinario, así que asegúrate de beber suficiente agua”, aconseja el sitio de salud.

Factores que pueden empeorar los síntomas

Existen condiciones que pueden hacer más evidente la incontinencia durante esta época:

– Menor hidratación.
– Aumento de infecciones urinarias.
– Disminución de la actividad física.
– Cambios en la rutina diaria.
– Exposición a bajas temperaturas.

El sitio de salud indica que otra razón por la que ocurre la incontinencia es porque “no sudamos tanto como de costumbre cuando hace frío“.

“Como el cuerpo no pierde ese líquido a través del sudor, tiene que salir por algún lado: a través de la orina”, se explica.

Tipos de incontinencia más frecuentes

Vale destacar que la incontinencia urinaria puede presentarse de distintas formas:

1. De esfuerzo: pérdida de orina al toser, reír o hacer ejercicio.
2. De urgencia: necesidad repentina e intensa de orinar.
3. Mixta: combinación de ambas.

“Identificar el tipo de incontinencia es clave, porque el tratamiento depende de cada caso. No todas las pacientes requieren el mismo enfoque” explica Torres.

Prevención y tratamiento

La buena noticia es que existen múltiples alternativas que pueden ayudar a mejorar los síntomas:

– Mantener una adecuada hidratación, incluso en días fríos.
– Evitar irritantes como la cafeína.
– Buscar tratamientos para el fortalecimiento del piso pélvico.
– Consultar ante síntomas persistentes.

“En muchos casos, con medidas simples y tratamiento oportuno se puede lograr una mejora significativa en la calidad de vida”, enfatiza el doctor Torres.

A pesar de su alta prevalencia, la incontinencia urinaria sigue siendo un tema poco abordado. Por eso, ante síntomas persistentes o que afectan la vida diaria, es importante consultar.