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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Con el paso de los años, es común ver cómo los adultos van perdiendo su postura erguida, fenómeno inevitable asociado al envejecimiento. A partir de los 30 años, el cuerpo comienza a experimentar cambios, como estrés oxidativo e inflamación, que afectan la capacidad de recuperación de los órganos. La pérdida de estatura, de hasta 1-3 pulgadas, se acelera después de los 70 años debido a procesos degenerativos como la artrosis y la osteoporosis. La masa muscular disminuye, generando una curvatura de la columna que influye en la estatura. La realidad laboral actual, con trabajos de oficina, también incide en la postura.

¿Por qué nos achicamos? Es común ver en el vecindario o en nuestro propio hogar cómo personas que durante años conocimos o nuestros propios abuelos ya no lucen una estatura a la de años atrás.

Aquello es una situación inevitable del envejecimiento y que tiene múltiples explicaciones médicas.

El doctor Pablo Gallardo, jefe de Geriatría de la Clínica Santa María, explica a BioBioChile que desde los 30 años el cuerpo empieza a experimentar ciertos cambios.

“A partir de los 30-35 años, el cuerpo deja de estar en su máxima expresión. Los mecanismos de reparación y regeneración empiezan a disminuir y empieza lo que se conoce como periodo de estrés oxidativo e inflamación, y esto hace que todos los órganos del cuerpo, sin excepción alguna, empiecen a disminuir su capacidad de poder recuperarse ante eventos negativos”, detalla el doctor.

¿Por qué nos achicamos con el paso del tiempo?

Un ejemplo es la dificultad del cuerpo de recuperarse de una rotura de ligamento, una “pérdida sin duda del espacio cartilaginoso que hay entre las vértebras”, dice el doctor.

En ese sentido, en la columna también existen esas sustancias cartilaginosas que nos permiten disminuir el impacto entre el roce o fricción entre un hueso y otro, y esto, “lógicamente, también se va disminuyendo debido a la pérdida de la hidratación que existe en estos cartílagos, motivo por el cual se genera esta disminución de espacio”, aclara el doctor Gallardo.

Entonces, “esto es estructuralmente una pérdida que ocurre entre 1 o 2 cm en torno a los 40-60 años“.

Las personas suelen perder alrededor de media pulgada (casi 1 centímetro) cada 10 años después de los 40 años. La pérdida de estatura es aún más rápida después de los 70 años“, explica el sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Por lo tanto, la persona “puede perder un total de 1 a 3 pulgadas (2.5 a 7.5 centímetros) de estatura a medida que envejece”, complementa el sitio.

Enfermedades degenerativas

Entre las causas médicas también se encuentra el fenómeno del estrés y la aparición de enfermedades degenerativas como la artrosis.

Esta última “genera un cambio también en la arquitectura del propio hueso, ocasionando que haya pequeñas fracturas, lesiones que hacen que el espacio también no solamente entre la columna vertebral sea menor, sino que la misma vértebra disminuye de tamaño”, explica el experto.

En ese sentido, el doctor Ignacio Farías, traumatólogo de Clínica Dávila Vespucio, explica a BioBioChile que la “reducción de talla puede ser secundaria a patologías de columna por procesos degenerativos como la discopatía degenerativa avanzada, con deshidratación discal, la osteoporosis vertebral con fracturas asociadas, muchas veces subdiagnosticadas, o los trastornos del balance postural que generan una cifosis progresiva“.

Asimismo, a medida que perdemos capacidades regenerativas, también se va perdiendo fuerza.

A esto último se le conoce como dinapenia, pero lo más conocido es la sarcopenia, es decir, pérdida de la masa muscular.

“Su manejo es fundamental para reducir la fragilidad en el paciente de tercera edad”, complementa el doctor Farías.

El doctor Gallardo, por su parte, destaca que al perder masa muscular, los espacios que van en paralelo a la columna, que están acompañados por masa muscular, también disminuyen en envergadura y esto puede hacer que haya mayor curvatura.

“Esta mayor curvatura de la columna sin duda hace que disminuya la altura de la persona”, explica.

Realidad laboral actual

A todo lo anterior se suma la realidad laboral actual: “Tenemos que recordar que estamos en el siglo XXI y una parte muy importante de los trabajos que se desempeñan actualmente son de oficina“, aclara el experto.

Gallardo argumenta que esto acentúa los cambios de la conformación de la arquitectura normal de la columna. El hecho de estar trabajando largas horas sentado aumenta el riesgo de lo que se llama corrección de la curvatura de la columna, aumentando la cifosis, la postura en joroba.

Finalmente, el sitio de salud de Estados Unidos indica que la pérdida de estatura puede disminuirse (pero no evitarse) consumiendo una dieta saludable, manteniéndose físicamente activo, al igual que previniendo y tratando la pérdida ósea. Por ello es fundamental el chequeo médico constante.