Un nuevo estudio dirigido por investigadores de Vanderbilt Health, en Estados Unidos, logró identificar un listado de enfermedades que suelen preceder al diagnóstico de Alzheimer, la forma más común de demencia.
De acuerdo a la Corporación Profesional de Alzheimer y otras Demencias (Coprad), en Chile, más de 200 mil personas viven con Alzheimer u otro tipo de demencia, por lo que esta investigación podría abrir oportunidades para desarrollar intervenciones que reduzcan el riesgo de padecer la enfermedad, según publican en la revista ‘Alzheimer’s Research & Therapy’.
Descubren enfermedades que podrían predecir el Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo que se desarrolla a lo largo de décadas y algunas afecciones de la mediana edad, como la hipertensión, la hiperlipidemia y el accidente cerebrovascular, se han relacionado con un mayor riesgo de padecerlo en etapas posteriores de la vida, pero la lista de afecciones médicas que predicen su desarrollo es limitada.
“Si conocemos el inventario completo de afecciones médicas que predicen el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer 10 años o más después, podríamos intervenir antes de que se manifiesten los síntomas clínicos de deterioro cognitivo o de la memoria”, explica Xue Zhong, coautor del estudio.
“Se proyecta que retrasar la aparición de la enfermedad de Alzheimer tan solo cinco años podría reducir la tasa de incidencia a la mitad”, agregó.
Para identificar sistemáticamente las afecciones médicas asociadas con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, los investigadores analizaron historiales médicos electrónicos (HME) anónimos de dos bases de datos independientes, de más de 150 millones de personas.
Así, identificaron 43.508 personas con diagnóstico de enfermedad de Alzheimer (casos) y casi 500 mil controles coincidentes por edad y sexo en las bases de datos.
Al rastrear las historias clínicas electrónicas durante un período de 10 años antes del diagnóstico de Alzheimer y comparar las HME entre casos y controles, los investigadores identificaron afecciones médicas más frecuentes en quienes posteriormente desarrollaron Alzheimer.
Son más de 70 afecciones
Así, hallaron más de 70 afecciones en ambas bases de datos, dominadas por:
Afecciones de salud mental (por ejemplo, depresión y síntomas neuropsiquiátricos graves como paranoia/psicosis e ideación suicida)
Afecciones neurológicas y relacionadas con el sueño (por ejemplo, insomnio, hipersomnia y apnea del sueño)
Afecciones cardiovasculares/circulatorias (por ejemplo, hipertensión esencial, aterosclerosis cerebral e isquemia cerebral)
Afecciones endocrinas/metabólicas (por ejemplo, diabetes tipo 2)
Además, las investigadoras utilizaron datos de dos biobancos de ADN a gran escala (BioVU de Vanderbilt Health y Biobanco del Reino Unido) para evaluar la base genética de estas afecciones en relación con la genética de la enfermedad de Alzheimer.
De este modo, identificaron 19 afecciones asociadas con variantes de riesgo genómico individual o con una puntuación de riesgo poligénico para la enfermedad de Alzheimer.
Los autores señalan que las asociaciones de HME no prueban un papel causal para las afecciones, pero sí ofrecen una hoja de ruta basada en datos para el reconocimiento temprano de riesgos y la investigación centrada en la prevención.
¿Se puede prevenir el Alzheimer?
“Los registros médicos electrónicos longitudinales ofrecen una visión impactante del desarrollo de la enfermedad de Alzheimer a lo largo de décadas”, afirma Zhong.
“Al identificar patrones médicos que preceden sistemáticamente a la enfermedad de Alzheimer, podemos descubrir nuevas oportunidades para la reducción del riesgo, la intervención temprana y la mejora de los resultados de los pacientes”.
En este sentido, Zhong señala que el estudio confirma que la hipertensión y la hipercolesterolemia son factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en la vejez, lo que sugiere que abordar estas afecciones en la mediana edad (adoptando estilos de vida más saludables o utilizando medicamentos antihipertensivos o reductores de lípidos) puede reducir el riesgo de enfermedad de Alzheimer.
“También observamos una asociación inversa entre el cáncer y la enfermedad de Alzheimer en ambos conjuntos de datos de la HCE, lo que replica hallazgos epidemiológicos previos”, destaca Zhong.
“Actualmente estamos investigando los mecanismos subyacentes a este fenómeno, con el objetivo de generar información que pueda fundamentar nuevas estrategias terapéuticas para la enfermedad de Alzheimer”, cerró.
Referencias
Zhong, X., Jia, G., Yin, Z., Chen, R., Cheng, K., Rzhetsky, A., Li, B., & Cox, N. J. (2025). Longitudinal analysis of electronic health records reveals medical conditions associated with subsequent Alzheimer’s disease development. Alzheimer’s Research & Therapy, 17(1), 263.