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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Estudio de la Universidad de Tilburg revela que el cuidado de nietos puede beneficiar la salud cognitiva de los abuelos. Investigadores analizaron a 2.887 abuelos en el Reino Unido durante siete años y encontraron que aquellos que cuidaban a sus nietos mostraron mejoras en memoria y fluidez verbal. Incluso experimentaron un menor deterioro cognitivo con el cuidado. La investigación sugiere que la experiencia de participar en el cuidado es clave, independientemente de la frecuencia o tipo de actividades realizadas.

Durante años, los expertos en salud cerebral han repetido el mismo consejo a los adultos mayores: hacer sudokus, leer libros, jugar ajedrez y mantener la mente activa con ejercicios cognitivos. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Tilburg acaban de identificar una actividad que podría ser aún más efectiva para proteger el cerebro de los abuelos: pasar tiempo con los nietos.

Un estudio de siete años, que analizó a casi 3.000 abuelos en el Reino Unido, reveló resultados llamativos sobre el impacto que tiene el cuidado de los nietos en el funcionamiento cognitivo.

El equipo de la Universidad de Tilburg (Países Bajos) partió de una pregunta simple pero relevante: ¿podría el cuidado de los nietos beneficiar la salud cognitiva de los abuelos? La investigación, publicada en la revista Psychology and Aging, concluyó que sí.

“Muchos abuelos cuidan regularmente a sus nietos, un cuidado que apoya a las familias y a la sociedad en general”, comentó la investigadora principal, Flavia Chereches, de la Universidad de Tilburg (Países Bajos).

“En esta investigación, queríamos comprobar si el cuidado de los nietos podría beneficiar la salud de los abuelos, potencialmente ralentizando el deterioro cognitivo”, indicó.

Para abordar esta interrogante, Chereches y su equipo analizaron datos de 2.887 abuelos —todos mayores de 50 años, con una edad promedio de 67— que participaron en el Estudio Longitudinal Inglés sobre el Envejecimiento.

Los participantes respondieron encuestas y realizaron pruebas cognitivas en tres ocasiones entre 2016 y 2022. Entre otras cosas, se les preguntó si habían cuidado a algún nieto durante el último año.

Mejor fluidez verbal y memoria

El cuestionario también incluyó preguntas detalladas sobre la frecuencia y el tipo de cuidado brindado, como pasar la noche con los nietos, cuidarlos cuando estaban enfermos, jugar o participar en actividades recreativas, ayudar con tareas escolares, llevarlos al colegio u otras actividades, preparar comidas, entre otros.

En general, los investigadores descubrieron que los abuelos que cuidaban a los niños obtuvieron mejores resultados en pruebas de memoria y fluidez verbal que quienes no lo hacían, incluso después de ajustar por edad, salud y otros factores.

Este patrón se mantuvo independientemente de la frecuencia y del tipo de cuidado proporcionado. Además, el estudio mostró que las abuelas que ejercían labores de cuidado presentaron un menor deterioro en las pruebas cognitivas a lo largo del tiempo, en comparación con aquellas que no cuidaban a sus nietos.

“Lo que más nos llamó la atención fue que ser abuelo cuidador parecía ser más importante para el funcionamiento cognitivo que la frecuencia con la que los abuelos cuidaban o lo qué hacían exactamente con sus nietos”, expuso Chereches.

“Se necesita más investigación para replicar estos hallazgos; sin embargo, si existen beneficios asociados al cuidado de los abuelos, estos podrían no depender de la frecuencia con la que se cuida ni de las actividades específicas que se realizan con los nietos, sino más bien de la experiencia más amplia de participar en el cuidado”, añadió.

La investigadora dijo que también será necesario seguir explorando el impacto del contexto familiar y otras variables que podrían influir en estos resultados.

“Brindar cuidados de manera voluntaria, dentro de un entorno familiar de apoyo, puede tener efectos diferentes para los abuelos, que brindarlos en un entorno más estresante donde se sienten sin apoyo o sienten que el cuidado no es voluntario o es una carga”, concluyó.