Los expertos advierten que las personas mayores son más propensas a presentar problemas de salud debido a las olas de calor.

En épocas de altas temperaturas, las olas de calor son un problema para parte de la población, especialmente adultos mayores, quienes pueden sufrir graves efectos por el clima caliente.

Alejandro Ceriani, geriatra de Fundación Las Rosas, explica que “las personas mayores tienden a tolerar menos las altas temperaturas producto de que tienen una menor termorregulación“.

Esto significa que sus cuerpos regulan de manera menos eficiente los cambios bruscos de temperatura. Sumado a esto, “el cuerpo de una persona mayor tiende a tener menos porcentaje de agua corporal, aumentando el tejido graso y disminuyendo también la masa magra”, señala Ceriani. Esto último hace que la posibilidad de deshidratarse por el exceso de calor sea más alta.

La deshidratación produce varios síntomas, dice el experto, entre ellos dolor de cabeza, decaimiento, desánimo, somnolencia, fatiga, falta de motivación, apatía, pérdida de apetito, pérdida de conciencia y hasta convulsiones.

Estos síntomas pueden presentarse a partir de los 26°C y 27°C y pueden empeorar si es que la persona está expuesta al sol directo, advierte Ceriani.

¿Cómo proteger del calor a los adultos mayores?

El geriatra hace un llamado a tomar algunas precauciones, lo ideal sería “evitar o anticiparse a las consecuencias que pudieran tener las altas temperaturas, sobre todo en aquellas personas mayores que son más frágiles”.

Con ello se refiere a personas mayores que están consumiendo muchos medicamentos, que no son capaces de expresarse verbalmente, que tienen algún tipo de deterioro cognitivo o demencia.

El experto entrega algunos tips para prevenir:

1. Estar pendientes al clima, “revisar el informe meteorológico para anticiparse a las temperaturas.

2. Buscar ambientes más frescos, “lugares que tengan más sombra, más ventilación, evitar espacios abiertos en los horarios de más altas temperaturas, entre las 11:00 y 16:00 horas más menos, y preferir actividades al aire libre en horarios en donde la temperatura sea menor”.

3. Usar ropa holgada, “evitar los colores oscuros, se puede utilizar un sombrero que permita evitar el sol directo en la cara, y por supuesto que el protector solar”.

4. Adecuada ingesta de líquidos, “aumentar el consumo de agua, salvo que haya alguna contraindicación para ello”.

¿Qué hacer en caso de síntomas?

Lo primordial, dice el experto, es identificar los síntomas, “si la persona es capaz de expresar verbalmente lo que siente, preguntarle si tiene dolor de cabeza, si se siente más decaída, si lo nota más somnoliento“.

“Si es que uno interpreta que pudiera ser en el contexto de las altas temperaturas, tomar todas las medidas de prevención y tratamiento para evitar que esto siga aumentando”, agrega.

En el caso de encontrar signos de alarma, como somnolencia mayor, pérdida de conciencia o convulsiones, “se recomienda la asistencia al servicio de urgencia y la evaluación médica con prontitud”.

“Uno tiene que estar alerta de si hay algún signo que sugiera gravedad y especialmente hay que tener mayor vigilancia en aquellas personas que tienen enfermedades donde no son capaces de expresar los síntomas“, concluye.