Muchos se emocionaron hasta las lágrimas cuando vieron en redes sociales el siguiente post: “¡Ayuda, please! Si en los resultados de las postulaciones universitarias sale en la observación “en la lista de seleccionados”. ¿Es porque aceptaron la postulación? ¿Puedo decirle a mi mamá que la aceptaron en la universidad?”

Esa mamá no sabe que no solo la rompió convirtiéndose en trending topic en twitter, lo suyo es más profundo aún: le devolvió el alma al cuerpo a muchos de nosotros que nos desvelamos por sacar adelante una de las profesiones más importantes de toda sociedad y que ha sido la más desafiada en los tiempos que vivimos. Esa mamá optó por estudiar Pedagogía.

Según datos del Ministerio de Educación hubo un alza de 51,1 % en los seleccionados en la última PAES para estudiar alguna Pedagogía. Un hito que implica pasar de 8 mil 712 en 2022 a 13 mil 195 este año. Esto quebró una tendencia a la baja que mantuvo a las pedagogías una década completa en crisis y abre la esperanza de que aún hay personas dispuestas a tomar el desafío enorme de la recuperación de aprendizajes perdidos durante la pandemia, y hacerse cargo de una serie de deficiencias que se profundizaron estos últimos años, pero que venían arrastrándose desde antes, como la inasistencia y la deserción escolar.

Recuperada la motivación por estudiar Pedagogía, nos queda como instituciones de educación superior el reto de reencantar con el ejercicio de la profesión.

Anualmente se titulan 15 mil personas de las carreras de Pedagogía. De ellas, unas 8 mil comienzan a ejercer la profesión docente en algún momento. Esto quiere decir que casi la mitad de los egresados no comienza a trabajar como profesor. Más aún, Chile es uno de los países con las tasas más altas de abandono docente. Según el estudio “Abandono de la profesión docente en Chile: motivos para irse del aula y condiciones para volver”, publicado en 2017 por la revista Estudios Pedagógicos, las motivaciones más frecuentes para abandonar el ejercicio profesional son tener otros intereses, asumir un cargo de gestión, insatisfacción con las remuneraciones y las condiciones laborales, sensación de no ser reconocido profesionalmente y la prosecución de estudios de perfeccionamiento.

Si consideramos que de acuerdo con Elige Educar, de aquí a 2025 habrá un déficit de 26 mil profesores, es claro que el llamado es urgente. Pero no todo es negativo. Según mifuturo.cl, tres carreras del área de las pedagogías están por sobre el 86% con mayor empleabilidad: Pedagogía en Educación Diferencial, en Matemática y Computación, y en Educación Básica. Este es un incentivo importante para los futuros profesores. El Estado y las instituciones de educación superior tenemos que comprometernos con todo lo demás, que implica entregar las herramientas necesarias para que los profesores puedan desplegarse al máximo. La esperanza sigue en pie.

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