En estos tiempos, mientras algunos se anticiparon digitalmente y así se les hizo más fácil la adaptación a los nuevos requerimientos de digitalización, otros se quedaron atrás volviéndose obsoletos.

En esta carrera de avance rápido se ha llevado a muchas empresas y organizaciones a destacarse y adquirir ventajas y beneficios, como las redes 5G, Cloud, Inteligencia Artificial (IA) y Machine Learning (ML), Análisis de Big Data o Automatización robótica de procesos, todos conceptos cada día más concurrente en diversas instituciones u organizaciones de todo tipo, siendo una tendencia al alza, pero que abre una pregunta: ¿Qué tan sostenibles o beneficiosas han sido realmente estas nuevas evoluciones? 

En cuanto a las insostenibles podemos darnos cuenta de los problemas en términos de seguridad de la información, recursos sumamente valiosos, sensibles y personales, como también los riesgos psicológicos y sobre todo el estrés digital.

Pero también puede llegar a generarse un peligroso vicio en el mercado que provoque una obsolescencia programada, manipulando la vida útil de los productos para que queden obsoletos e inútiles, provocando que el cliente o consumidor se vea obligado a adquirir un producto más actualizado. Lo anterior es peligroso porque provoca la generación de residuos y contaminación, y lo peor es que la mayoría no pasa por el sistema de reciclaje óptimo para el medio ambiente.

En este sentido cito al escritor y filósofo francés Eric Sadin, quien asegura que “hemos pasado de la era del acceso a la del exceso”, realizando una fuerte crítica a la tecnología, la cual nos ayuda en la vida cotidiana, nos aconseja, e incluso es capaz de dar ideas o simplemente mejores opciones, pero inconscientemente nos hace adictos al sistema provocando dependencia de la conexión.

En cambio, la sostenibilidad de la transformación digital, nos mejora la experiencia del cliente, ya que estamos capacitados para dar respuesta más rápida a los cambios. También promueve la innovación y nos favorece el trabajo colaborativo, produciendo el aumento de la productividad de la empresa y al mismo tiempo entregando nuevas oportunidades de negocios, nuevas plataformas de conexión, mejores actualizaciones, nuevas funciones y mejor experiencia de usuario haciéndolas cada vez más intuitivas, lo que marca la tendencia de herramientas tecnológicas impulsadas por la transformación digital en época de pandemia.

Todas estas tendencias y movimientos siguen su caudal, y nos hacen pensar ¿Qué viene después de la transformación digital?. En un futuro próximo son muchas las tecnologías que ya se están posicionando, como por ejemplo la Realidad Virtual, la aumentada y/o Mixta; la computación cuántica, la inteligencia artificial, el Blockchain, o la Biotecnología, entre otras.

Dada esta realidad, es legítimo y necesario discriminar ¿Cuáles son las buenas o malas prácticas asociadas a lo que muchos llaman Transformación digital?, y al mismo tiempo se debe pensar que la Transformación digital es una herramienta o un medio, no un fin.

Valentina Galleguillos Negroni
Arquitecta UDD|MDCS
Experta en Accesibilidad Universal
Coordinadora Académica Arquitectura SurSur
Universidad del Desarrollo sede Concepción