La mañana de este jueves se conoció la muerte del profesor Humberto Maturana, a los 92 años, figura estrella del conocimiento chileno y cuyo desempeño como biólogo, filósofo y escritor le valió el Premio Nacional de Ciencias en 1992.

En conversación con Radio Bío Bío, Jorge Mpodozis, doctor en Ciencias Biológicas con mención en Fisiología y Neurobiología de la Universidad de Chile, repasó los alcances que, a su juicio, tuvo el trabajo de Maturana en el país.

“No sé cómo estoy, qué quiere que le diga. Es difícil saber cómo está uno en una circunstancia así. Por lo menos triste”, partió el especialista, que trabajó varios años junto a Maturana en el Laboratorio de Neurobiología y Biología del Conocer.

Consultado sobre los hallazgos, descubrimientos y trayectoria de su “maestro”, Mpodozis afirmó que es “muy difícil de seguir”.

“No porque sea incomprensible, sino porque va por un camino que no se transita y la gente no le gusta oír”, explicó.

“Hay que estudiar y tomarse en serio lo que uno aprende y entiende de los seres vivos. El doctor Maturana entendió cosas profundas de la biología que se ven poco aunque están a la vista de quien quiera verlas, pero no se ven porque la cultura está escrita de una manera en un contexto que niega ciertas miradas y modos de ver”, lamentó.

“Tú conoces al profesor Maturana de humanista y filósofo, no lo conoces de biólogo. Ahora su vida intelectual como humanista es trascendente, qué duda cabe. Es una cuestión inspiradora y a mucha gente le hace sentido profundo”, complementó.

“Años oscuros”

En el contacto con La Radio, Mpodozis confirmó que muchas personas parecían conocer a Maturana mayormente asociado al mundo de las ciencias sociales y no al de la biología.

Pese a eso, destacó el hecho que muchos se hayan formado junto a él y hayan aprendido de su mano el “pensar riguroso”.

“Algunos seguimos, algunos no, en el quehacer, pero esta impronta del pensar riguroso, en el pensar y en el hacer, la aprendimos muchos”, subrayó.

“No cabía ninguna persona más en un momento, te puedo nombrar 15 que convivimos ahí. Después eran los tiempos oscuros y la ciencia no era la que la llevaba en esa época, entonces todos se fueron, comprensiblemente”, rememoró.

“Nos quedamos los dos con unos pocos cercanos, sobreviviendo, y él naturalmente en un momento siguió el camino del humanismo, que es una manera más decidida porque había espacio para otra cosa”, relató.

Aunque trabajaron hombro a hombro por años, Mpodozis dijo que nunc lo tuteó y que la última vez que habló con él fue hace tres meses, por teléfono, acerca de la pandemia.

La última conversación con un colega ocurrió el fin de semana, llamada en la cual se habría mostrado muy preocupado por la biología evolutiva, cerró Mpodozis.

Escucha la entrevista a continuación: