En el marco de la investigación de la muerte de la cineasta Paz Ramírez, atropellada en Providencia cuando aparentemente intentaba rescatar a su mascota, se reveló que la patente del auto que la habría atropellado está registrada a nombre de ciudadano venezolano, por lo que el Ministerio Público instruyó dar con su paradero.
Según información a la que tuvo acceso Radio Bío Bío, el municipio de Providencia puso a disposición de la Fiscalía de Flagrancia Oriente imágenes del vehículo implicado, lo que permitió dar con nombre de quien está registrada.
Por ello, la Fiscalía instruyó al Departamento OS9 de Carabineros dar con la ubicación del dueño del auto, para confirmar o descartar si era el conductor al momento del atropello.
Por otro lado, durante este martes, la Fiscalía de Flagrancia Oriente, transferirá la investigación a la Fiscalía Local de Ñuñoa-Providencia.
Antecedentes sobre el atropello fatal a la cineasta Paz Ramírez
El hecho que derivó en el lamentable deceso de la productora audiovisual y directora ejecutiva de Alga Estudio se produjo a eso de las 17:00 horas de la tarde del domingo. A esa hora y lugar, según la información policial, la mujer de 39 años cruzaba la avenida Andrés Bello, en la intersección con Manuel Montt.
En ese contexto, fue impacta por un vehículo, el cual le causó lesiones graves, por lo que tuvo que ser trasladada por personal del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) hasta la Clínica Indisa.
Horas más tarde, la víctima falleció en el recinto médico, alrededor de las 20:45 horas.
El autor del atropello, es decir, la persona que conducía el vehículo registrado a nombre de un ciudadano venezolano huyó del lugar. Según un testigo, el sospechoso conducía a exceso de velocidad y ella intentaba “salvar a su perrito que quedaba atrás“.
Este último antecedente quedó en evidencia en una secuencia dada a conocer por T13, que muestra a Ramírez desplazándose desde la vereda sur hacia el norte en compañía de su mascota, la cual en un tramo queda rezagada mientras ella avanzó sujetando su correa. En ese instante, cuando ella retrocede con el fin de alcanzar al animal, el vehículo la impacta a escasa distancia de la vereda.
El autor del atropello no se detuvo y continuó con su trayectoria en dirección al poniente.