En el marco de la quinta detención por el secuestro del empresario Jorge Vera Fierro, de 84 años, se dio a conocer que el rapto fue planificado y coordinado desde una cárcel de Bogotá, Colombia, a nombre del Tren de Aragua.
Durante la última jornada, se informó sobre un nuevo detenido por el secuestro ocurrido en San Miguel, caso que ya cuenta con otros cuatro imputados en prisión preventiva.
La causa, iniciada por la Fiscalía ECOH, pasó a la Fiscalía Metropolitana Sur, correspondiente al territorio en el que se perpetró el delito.
La audiencia en el Centro de Justicia por este quinto implicado se llevará a cabo desde esta mañana.
Secuestro del empresario en San Miguel fue planificado desde cárcel de Colombia y a nombre del Tren de Aragua
Según T13, el crimen del empresario —quien fue liberado tras casi ocho días de cautiverio—, fue ejecutado en Chile; sin embargo, su planificación y coordinación fue desde un recinto penitenciario en Bogotá.
El hecho ocurrió el martes 21 de abril en el barrio Llano Subercaseaux de San Miguel.
En solo 10 segundos, la víctima fue interceptada por un grupo de sujetos que lo sacaron por la fuerza de su vehículo para trasladarlo a otro automóvil.
En total, hay seis personas involucradas directamente en el secuestro, de las cuales cinco ya están detenidas.
Luego de ser retenida, la víctima fue trasladada a un taller mecánico en Cerro Navia, donde permaneció la primera noche de cautiverio. Desde ese instante, se iniciaron los primeros contactos con la familia del empresario.
Alrededor de las 22:00 horas del día del secuestro, un familiar recibió una llamada desde un número con prefijo +57, correspondiente a Colombia. Un antecedente clave en la investigación.
“En este caso hay sujetos que concretan los llamados, otros que operativizan y otros que cuidan a la victima, hasta que se produzcan las condiciones que ellos buscan en estas extorsiones”, declaró el subprefecto Juan Paillán, agregado policial de la PDI en Colombia.
Durante el secuestro se realizaron varios contactos con la familia, incluyendo pruebas de vida y negociaciones, mientras que la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (BIPE) de la policía civil avanzaba en la identificación de la todalidad de los involucrados.